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| 26/5/2025 - Plataformas digitais |
"Te revuelve por dentro".
Caetano
Veloso y Maria Bethânia:
la confesión del cantante y la gira con la que los
hermanos
volvieron a compartir escenarios
Caetano Veloso y
Maria Bethânia: la confesión del cantante y la gira con la que los hermanos
volvieron a compartir escenarios
Los
artistas bahianos presentaron el álbum en vivo de la gira que realizaron juntos
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Maria
Bethânia y Caetano Veloso en el Farmasi Arena, una parada de la gira que
compartieron |
Los
hermanos Caetano Veloso
y Maria Bethânia publicaron
un álbum que deja testimonio de la gira de conciertos que emprendieron juntos
por Brasil, a finales de 2024. Se trata de una producción que recrea lo que
fueron esos escenarios compartidos, con 42 canciones distribuidas en 33 pistas.
La
reunión no fue algo del todo inédito, porque Maria Bethânia y su hermano mayor
muchas veces compartieron proyectos. La cantante bahiana en infinidad de
ocasiones interpretó canciones de su hermano o formó parte de producciones
generadas por el gran Caetano. Del mismo modo, el cantautor siempre estuvo
conectado a la carrera solista de su hermana. Además, han compartido giras
juntos, varias décadas atrás, y el espectáculo Doces Bárbaros, junto a otras dos grandes figuras
del Brasil, Gilberto Gil y
Gal Costa.
Esta
vez la cosa quedó en familia. Con 77 años ella y 82 él, se reencontraron en
recuerdos de infancia, en su Santo Amaro natal; reeditaron convicciones
personales, procesos y cambios a través de más de seis décadas de canciones.
Ideas, creencias y vivencias. La razón y la fe. El hecho artístico, la
comunicación con los de su generación y con muchos de los que vinieron después.
Todo esto aparece reflejado en este álbum.
A
propósito de la publicación, que está disponible en plataformas de música, Caetano
conversó con LA
NACION sobre la gestación del disco y cómo recibió el público
el nuevo encuentro de hermanos.
“Las canciones
fueron seleccionándose a medida que nos reuníamos para ensayar. Antes de eso,
en una conversación con Bethânia en su casa, recuerdo que ella ya sugería que
cantáramos ‘Fé’, la famosa canción de Iza. En realidad, Bethânia eligió el
repertorio y lo estructuró. Esto se fue dando poco a poco. El pequeño segmento
del show en el que canto solo tuvo las canciones elegidas por mí. Pero en la
estructura general, las sugerencias del repertorio vinieron siempre de
Bethânia. Ella eligió canciones marcantes en nuestra historia. Muchas son de mi
autoría, pero también tuvimos a Raul Seixas, Roberto Carlos, Paulinho da
Viola... Todo lo que haya marcado nuestra historia”.
Por
supuesto que la relación familiar es la principal conexión que tienen estos
encuentros, que se fueron dando a través de los años. “Si no fuera hermano de Bethânia, creo que ni siquiera tendría el
coraje de invitarla a compartir un show conmigo. Ella es muy intensa y especial
en escena. Pero como sé que es así desde niña, me animo a subir al escenario
con ella”.
Las
circunstancias cambiaron, pero siempre encontraron motivos para compartir el
canto. Así sucedió con Doces
Bárbaros, con Gil y Gal Costa, en 1976. “Doces Bárbaros fue
un acontecimiento enorme en nuestras vidas personales. Y fue una idea de
Bethânia. Gil y Gal estaban comenzando giras y se detuvieron porque Bethânia
los llamó. Yo fui quien bautizó el proyecto”.
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Caetano Veloso y Maria Bethânia realizaron una
histórica gira juntos Foto: Marcos Hermes |
Caetano asegura que cuando comenzaron a andar esta
última gira llamada, simplemente, Caetano
& Bethânia, sintieron nostalgia de la niñez en Bahía de la época
del tropicalismo o de Doces Bárbaros:
“Sentí todo eso y mil cosas más. Cantar
con Beta frente a públicos de 40.000 o 50.000 personas te revuelve por dentro”
Entre todos esos shows, dieron uno en el Festival
de Año Nuevo que se realiza en Copacabana. Allí, en el gigantesco escenario
montado en la playa, también cantaron Ivete Sangalo y Anitta.
Lo curioso es el gran interés que siguen
despertando Bethânia y Caetano en las nuevas generaciones. El autor de “Oração
ao Tempo” dice que no son los únicos de su camada que viven este presente. “Los
compositores de nuestra generación despiertan interés en generaciones
sucesivas. Gil empezó una gira en estadios después de la nuestra y los públicos
estaban llenos de jóvenes que sabían sus canciones de memoria. Milton
Nascimento, cuando cantó en el Mineirão, escuchó a decenas de miles de personas
de todas las edades cantar junto a él y sus compañeros".
¿Existe la posibilidad de otra gira que incluya la Argentina? “Por ahora, no lo creo. Bethânia ya está preparando un show para
celebrar sus 60 años de carrera profesional”. Para eso habrá que esperar, o
conformarse con este álbum en vivo.
17 de julio de 2025
"Son tiempos muy difíciles. Generar alguna belleza es la mejor manera de enfrentar lo horrible. Pienso que el mundo empieza a pasar por un período de cambio inmenso y que esto puede durar mucho. Si los locos no destruyen todo de una vez."
Caetano Veloso:
"Generar alguna belleza es la mejor manera de enfrentar lo horrible"
Historia de Julia
Tortoriello
Con motivo del lanzamiento de ‘Caetano & Bethânia Ao Vivo' -el
histórico álbum en vivo grabado en el estadio Mineirão frente a más de 60 mil
personas-, Caetano Veloso accedió a responder por escrito una serie de
preguntas enviadas por Us Weekly en
Español. El material, que celebra el reencuentro artístico con su hermana Maria
Bethânia después de 46 años sin compartir escenario, reúne 33 canciones que
recorren las trayectorias de dos de los artistas más influyentes de la música
brasileña.
A
lo largo de esta conversación íntima, Veloso, de 82 años, reflexiona sobre la
memoria, la belleza en tiempos difíciles, el vínculo con Bethânia y el legado
que se proyecta en sus hijos.
‘Caetano
& Bethânia Ao Vivo' no solo es un show, es un acto de memoria. ¿Qué peso
tiene para ustedes el concepto de memoria en el arte?
Caetano
Veloso: Cualquiera que sea el arte
-pintura, música, poesía, ficción, cine- siempre su existencia viene de entrar
en la memoria de quien mira, escucha, lee. Y en el contenido de cada obra hay
memoria de otras obras, otras artes, y también de la vida misma, de la
existencia.
La
selección abarca décadas de creación musical. ¿Por qué 33 canciones y por qué
esas? ¿Qué tipo de recorrido emocional o narrativo estaban interesados en
construir?
C.V.:
No sé cómo llegamos a esas 33 canciones. Puedo decir que fueron casi todas
elegidas por Bethânia.
La
energía de 60 mil personas en el Mineirão debió ser abrumadora. ¿Qué se siente
ser testigos de cómo nuevas generaciones corean canciones que ustedes
escribieron hace ya tiempo?
C.V.:
Sí, fue abrumadora. Para nosotros -así como para tantos de nuestra generación-
es significativo que mucha gente joven esté conectada con nuestras canciones.
En estos tiempos de fea locura, eso da espacio para alguna esperanza.
Su
historia conjunta comenzó en Santo Amaro y se convirtió en un símbolo de la
cultura brasileña. ¿Cómo ha cambiado la dinámica entre ustedes desde aquellos
primeros días hasta hoy?
C.V.:
Yo tenía 4 años cuando Bethânia nació. Así de chico, escogí su nombre,
partiendo de una canción que me gustaba. La canción, que tiene como título
Maria Bethânia, fue compuesta por Capiba y grabada por Nelson Gonçalves. Hay
una regrabación en que la canto con ese cantor.
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Maria Bethania y Caetano Veloso |
¿A qué sonaba esa casa de la infancia en Santo Amaro? ¿Qué sonidos
-musicales, naturales, cotidianos- recuerdan de esa época?
C.V.:
Había ya música. Nuestra hermana mayor, Nicinha, tocaba el piano. Nuestra madre
cantaba muy bien todas las canciones bellas que aprendía oyendo radio. Bueno,
había árboles de mango, de guayaba… y un gallo en medio a muchas gallinas.
¿Qué elementos esenciales y distintivos sienten que aporta
cada uno a esta unión/alianza sanguínea y artística?
C.V.:
Bethânia siempre trajo una explosión emocional y dramática, desde cuando era
niña.
Ustedes han logrado emocionar a
públicos de todo el mundo, incluso a quienes no comprenden el significado de
sus letras. ¿Por qué creen que su música -siendo tan poética- ha logrado
conectar más allá de las fronteras del idioma?
C.V.: Creo que las canciones a veces
pueden decir mucho a quienes no entienden el idioma en que es cantada. Me
acuerdo de canciones en inglés y francés que me encantaban de niño. Sin hablar
de las hispanoamericanas, que eran mucho más frecuentes y, por obvio, siempre
con más cosas que podíamos entender de las palabras que de las francesas o
americanas.
¿Qué es el arte para Caetano
Veloso?
C.V.: Arte es todo para mí.
Ustedes han atravesado
dictaduras, revoluciones culturales y profundas transformaciones sociales.
¿Cómo se sigue generando belleza en momentos sociopolíticos difíciles?
C.V.: Son tiempos muy difíciles. Generar alguna belleza es la mejor
manera de enfrentar lo horrible. Pienso que el mundo empieza a pasar por un
período de cambio inmenso y que esto puede durar mucho. Si los locos no
destruyen todo de una vez.
La cultura brasileña ha sido
clave en formar la identidad latinoamericana. ¿Cómo perciben hoy el diálogo
entre Brasil y el resto de América Latina desde una perspectiva artística y
cultural?
C.V.: Soy un brasileño de 82 años. Viví toda mi infancia y primera
juventud hablando una lengua que no tenía presencia en el mundo. Aprendí tangos
argentinos y boleros mexicanos en mi adolescencia y ni siquiera soñaba que
canciones brasileñas pudiesen tornarse populares en Chile, Uruguay, Argentina o
Perú. Carmen Miranda había llegado a Nueva York, donde cantó canciones en
portugués y, con su talento, llamó la atención de productores de cine. En
Hollywood, apareció cantando unas pocas canciones en portugués. Pronto tuvo que
hablar castellano en las películas. Con la bossa nova algo cambió. Y a fines de
los 1960, comienzos de los 70, Vinicius de Moraes fue a Buenos Aires y ahí
empezó una atención a la canción brasileña. Cosa nueva para mí. Hoy en día intento
seguir los consejos de Pepe Mujica: que Brasil admita una posición de liderazgo
en América Latina y que la región lo comprenda con profundidad.
Han construido juntos una historia artística y familiar que
dejó una huella profunda en la música brasileña. ¿Qué sienten al ver que ese
camino ahora lo recorren sus descendientes, como Tom o Moreno? ¿Cómo viven esa
continuidad generacional desde lo emocional y lo creativo?
C.V.:
Amo las canciones de Moreno, de Zeca y de Tom. Eso es lo mejor del mundo para
mí.
24 de julio de 2025
Caetano Veloso y
Maria Bethânia volvieron a sacar un disco en vivo
"Nuestras voces y sensibilidades confluyen en una memoria
común"
Por
Santiago Giordano
En agosto del año pasado, los
artistas emprendieron una gira de conciertos de varios meses por Brasil. Los
hermanos se reencontraron sobre el escenario después de mucho tiempo. ”Caetano e Bethania. Ao vivo" es
la segunda colaboración de los hermanos solos, 47 años después de aquella que
dejó un disco emblemático. "Cantamos desde siempre", dice Caetano.
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Maria Bethânia y Caetano Veloso atraviesan 60 años de música popular Imagen: Prensa |
En
agosto del año pasado, Caetano Veloso y Maria Bethania emprendieron una
gira de conciertos de varios meses por Brasil. Los hermanos se reencontraron
sobre el escenario después de mucho tiempo y en torno a canciones que por aura,
sustancia y resonancias hoy se escuchan como formas domésticas de eternidad,
trazaron una dramaturgia de sus propias vidas, que es también la de una parte
importante de la cultura musical brasilera –y no sólo– de los últimos 60 años.
De ese periplo de conciertos quedó un registro, editado por Sony Music, que
desde hace algunas semanas navega en las torrenciales aguas de las plataformas
digitales.
Caetano e Bethania. Ao vivo, se
llama el álbum que distribuye las 42 canciones del espectáculo, en 33 tracks.
Entre señales del tropicalismo, aires de bossa nova, toques samba, rock,
evocaciones de psicodelia y sucesivos aditivos de época, el tiempo se encauza
en dirección de canciones entrañables que van tallando recuerdos. Es ahí, en la
memoria, donde sin ser iguales, los hermanos son unidos. “Y sí, somos hermanos.
Aunque ella sea un fenómeno de energía dramática sobre el escenario y yo sea un
compositor que apenas intenta cantar lo que compone, o algo de otros que le
parezca íntimo, nuestras voces y sensibilidades confluyen en una memoria común”,
asegura Caetano Veloso a Página/12. “Bethânia y yo somos distintos, claro,
nuestros caminos musicales corrieron por carriles diferentes y de las propias
experiencias cada uno elaboró un estilo, pero somos semejantes en algo
fundamental, que está en nuestra raíz”, agrega.
Caetano e Bethania.
Ao vivo
es la segunda colaboración de los hermanos solos, 47 años después de aquella
que dejó un disco que con un nombre parecido –Maria Bethânia e Caetano Veloso.
Ao Vivo– reflejaba otro tiempo, otras urgencias. Antes, en 1976, bajo el nombre
de Doces Bárbaros, los hermanos se habían unido a otras dos grandes figuras del
Brasil: Gilberto Gil y Gal Costa. “Esta
vez fue Bethânia quien tuvo la idea de hacer una gran gira por Brasil cantando
en grandes estadios y arenas. Enseguida pensé que sería una buena oportunidad
para reencontrarnos en esos espacios”, continua Caetano.
Presente continuo
Más allá de los 80 él y poquito más acá
ella, en un estado de la vida en el que resulta natural que haya más para
recordar que para proyectar, Caetano y Bethânia representan dinámicos
monumentos de la MPB. Tanta energía juvenil que cada uno supo destilar a su
manera a lo largo de décadas, se reintegra ahora en un estilo tardío que los
muestra acaso más reflexivos y menos expansivos, pero cómodos en esa manera señorial
de asumir el tiempo que se agita en cada canción. Enteros y afectuosos, los
cantantes dominan cada uno de los registros expresivos que ponen en juego,
cantan a favor de la felicidad de los que escuchan sintiendo que cada cosa
sigue en su lugar. En eso se parecen a lo que cantan.
“Cuando comenzamos a imaginar cómo sería el show, no proyectamos un
recorrido preciso de canciones, ni pensamos reflejar con ellas una idea
determinada de cómo las recibiría el público. En efecto, no discutimos sobre
qué cosas compondrían el repertorio, sino que en cada noche de ensayo
probábamos canciones que nos venían a la cabeza y elegíamos las que nos decían
algo. Era sobre todo Bethânia quien lo hacía. Debo decir que en eso también es
mucho mejor que yo”, sigue halagando Caetano.
Rumbo al espacio sideral
Hay un inevitable rastro autobiográfico que articula las canciones que
quedaron en el álbum. Un recorrido en el que la bellísima “Motriz”, aparece
como un punto de partida. Compuesta por Caetano a partir de los recuerdos de
Bethânia sobre un viaje que ella niña y su madre, Dona Canô, hicieron desde la
natal Santo Amaro hasta Salvador. “Motriz” se engancha enseguida con “Não
identificado”. “Para lanzarme al espacio sideral”, cantan los hermanos
prometiendo lo que va a llegar en un show que sin embargo había comenzado
antes, con otros himnos iniciáticos de Caetano. “Alegría, alegría”, una de las
piezas fundantes del Tropicalismo en 1967; “Os mais doces dos bárbaros”, el manifiesto
de aquella reunión con Gal y Gil; “Gente”, una selección de nombres salvadores
del mundo, entre los que está Bethania, y “Oração ao Tempo”, acaso una de las
canciones más bellas de Caetano. “Eres
uno de los dioses más hermosos/ Tiempo, tiempo, tiempo, tiempo”, canta
Bethânia y es mucho lo que regresa en la inflexión melancólica y el reflejo de una voz que es una insignia
de tiempo y lugar.
El tiempo –el musical y el afectivo–,
va y viene por canciones que ya están
más allá de su propia época, cuidadas por un marco instrumental delicado
y generoso. La producción musical, a cargo de Jorge Helder y Lucas Nunes junto a una banda numerosa,
logra un sonido que las reconfigura sin alterar su aura. “Hay un gran trabajo de los músicos, todos más jóvenes que nosotros
dos, algunos incluso muchísimo más jóvenes. Me maravilló el modo en el que
conocen nuestras canciones, cómo las sabían tocar antes que ensayásemos. Ellos
traen su juventud y al mismo tiempo comprenden los gustos e ideas de nuestros
tiempos de jóvenes. Esta banda es una muestra maravillosa de integración, una mezcla adorable de recuerdo y
revitalización”, se alegra Caetano.
Canciones entre dos siglos
Componiendo canciones, cantando, haciendo shows,
grabando discos, diciendo, opinando y embelleciendo, Caetano y Bethânia
atravesaron más de 60 años, entre dos siglos, de historia brasilera y la
latinoamericana. Un tiempo lleno de acontecimientos musicales, políticos,
sociales y culturales, señalado por dentro y por fuera por sus miradas agudas y
sensibles. “Cantamos desde siempre. A mí me gustaba también dibujar, pintar y
sobre todo soñaba con hacer películas. Pero cantar fue lo más natural. Siempre
me gustó cantar. Era muy niño cuando empecé a aprender a tocar piano, después
vino la guitarra y entre todo eso cantar era algo que hacía siempre. Me gustaba
escuchar música en la radio. Escuchando algunos autores y cantores populares
brasileños, como Dorival Caymmi, Noel Rosa. Cuando tenía 17 años, escuché a Tom Jobim cantado por João Gilberto. Ahí
comprendí que Brasil se podía salvar con sus canciones”, reflexiona
Caetano.
Entre la celebración plural de la religiosidad, los
contrastes entre romanticismo y reflexión y el saludo a Mangueira –la Scola de
samba dilecta–, el álbum también articula el recuerdo de Gal Costa y las evocaciones del
Recôncavo Baiano. “Milagres do povo”, “Omim Bum” –que sería algo así como
“madre de las aguas profundas”, en traducción libre del yoruba– , “Eu e água” y
“Deus cuida de mim” –cantada en solitario por Caetano–, se diseminan por un
repertorio que no se olvida de “Tropicália” –compuesta y lanzada por Caetano en
1968– y “Marginália II” –grabada por Bethânia y Gil ese mismo año–, o “Um
índio”, de Doces barbaros. Temas que son memoria, canciones que reunidas
cuentan la historia. “Sabemos que la
canción brasileña de nuestra generación está en la memoria de muchísima gente,
incluso muchos jóvenes conocen y cantan con nosotros la mayoría de las
canciones que cantábamos en el escenario”, dice Caetano.
Más adelante en el tiempo y en el
álbum, la articulada “Sei lá, Mangueira” preludia a “Baby” y “Vaca profana”
para que acuda el espíritu de Gal, antes del paisaje existencial de “Gita”, de
Raul Seixas y Paulo Coelho, y el anuncio del final después de casi dos horas
con “Tudo de novo”. La canción que cierra el disco es "Um baiana",
compuesta, dicen, durante la gira. Es una canción que refleja sobre todo el
mensaje de la no-violencia.
– ¿Sentís que "Um baiana", refleja el compromiso que de alguna
manera tu generación le debe a públicos de otras generaciones?
– Sin duda. Empecé a escribir esa canción cuando
todavía ensayábamos el show. Tuve que parar por razones de salud y porque los
días cercanos al estreno son siempre muy tensos, me ponen muy nervioso. La
retomé recién cuando estábamos ya cerca de la última presentación. Sentía que
tenía que terminarla para esta ocasión. En un mundo donde crecen las ideas de
guerra y la industria bélica gana más y más dinero con el que creen que pueden
comprar todo, saludar un grupo carnavalesco de Bahía, que arrastra a cientos de
miles de personas con gran energía y encuentra un modo de evitar la violencia,
es una lección. El grupo BaianaSystem es así. La canción canta que “nuestras
voces disparan un BaianaSystem para abrir claros de paz en las fronteras”.
– ¿Qué sentís que te queda por hacer, como artista y como ciudadano?
– Vivir más y mejor. Y en todo caso llegar a
escribir una o dos canciones perfectas.
Aquella primera reunión
Por la vigencia de muchas de las canciones que lo
componen, parece que fue ayer. Pero pasaron 47 años del antecedente directo de
este Caetano e Bethania. Ao vivo, un disco que vale la pena volver a
escuchar y no solo para terminar de dimensionar, sin necesidad de comparar, el
encuentro actual. La historia del dúo comenzó formalmente en 1978, cuando los
hijos de Dona Canô y Seu Zeca se reunieron en un espectáculo en el Teatro Santo
Antônio de Salvador, con la idea de recaudar fondos para la iglesia de
Santo Amaro da Purificação. El encuentro que trasladó formas de afecto
cotidiano al escenario funcionó, maduró, aumentó su escala y el dúo giró con
sus conciertos por Salvador y Río de Janeiro, entre otras ciudades. De ahí
salió Maria Bethânia e Caetano Veloso. Ao Vivo, el primer disco de los
hermanos solos. La primera reunión de una dupla que aprendió a complementar sus
diferencias de manera prodigiosa.
"O Que Tinha de Ser" de Antonio Carlos
Jobim y Vinícius de Moraes; "Loucura", de Lupicínio Rodrigues;
"Carcará", de João do Vale y José Cándido; "Hansel y
Gretel", de Chico Buarque y Sivuca, y las dos "Maria Bethânia",
–la más vieja, de Capiba, la que inspiró a Caetano para ponerle nombre a su
hermana, y la posterior del mismo Caetano– son parte de un repertorio que
también incluía tres canciones que están en este último álbum: “Alegria,
alegria”, “O leãozinho” y “Tudo de novo”, que Caetano cumpuso entonces para que
la voz de Bethânia diese inicio al disco.
"Aunque nunca más volví a escuchar el disco, tengo hermosos
recuerdos de aquel show de 1978", asegura
Caetano. "Pero siento que esta
última serie de shows es más fuerte que aquella. Por un lado porque tenemos más
historia para contar y por el otro porque esta refleja un mundo más difícil.
Aunque hoy en Brasil estemos en un período de democracia, el mundo en el que
vivimos parece muy loco y los reaccionarios brasileños siguen agazapados,
amenazando y esperando volver al poder", dispara. "Cuando hicimos el show de 78, en Brasil se sentía que se estaba
saliendo de la dictadura que había empezado 1964 y de alguna manera éramos más
románticos si se quiere. Nuestro show de ahora, aun con todo el dulce ritmo que
traemos con el Reconcavo bahiano, pasa por canciones más pesadas", asegura
el cantante y compositor.
“También guardo un lindo recuerdo de Doces Bárbaros, otro gran encuentro profesional que tuve con Bethânia,
dos años antes", rememora Caetano. "Para los cuatro fue un acontecimiento enorme en nuestras vidas
personales. Yo encontré el nombre para el proyecto, que también surgió de una
idea de Bethânia. Gil y Gal estaban comenzando sus propias giras, pero las
postergaron porque Bethânia los llamó”.
No dia 7 de novembro de 2025, o Grammy Awards 2026
anunciou sua lista de indicados, revelando que os brasileiros Caetano Veloso e
Maria Bethânia foram nomeados na categoria Melhor Álbum de
Música Global
com o projeto “Caetano e Bethânia Ao Vivo”.
A
cerimônia de premiação está marcada para acontecer em 1º de fevereiro de 2026,
na Crypto.com Arena, em Los Angeles, Estados Unidos.
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