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lunes, 13 de marzo de 2017

2017 - CAETANO presenta TERESA - en Santiago, Chile


12/3/2017 - Santiago, Chile


LA TERCERA
4/3/2017
Caetano Veloso: “Lo de Brasil se parece a un golpe de estado en cámara lenta”

Autor: Andrés del Real

El solista habla con La Tercera del actual momento político de su país y de su interés por los nuevos géneros de la música brasileña, como el rap y el funk. El autor de 74 años se presenta el próximo domingo en el Teatro Caupolicán, junto a la cantante Teresa Cristina.





El de Caetano Veloso es un caso tipo Benjamin Button. Mientras otras figuras septuagenarias del mundo de la música destinan sus últimos años de actividad a escarbar en sus antiguos éxitos, a montar millonarias giras de estadios o a publicar homenajes a sus maestros, el ícono de la música popular brasileña, que este año celebra medio siglo de carrera discográfica, se resiste al conformismo y ha reforzado su vínculo con las nuevas generaciones.
Durante la última década, fiel a su espíritu rebelde y camaleónico, el cantautor de 74 años grabó discos de filo más rockero junto a una banda de músicos que, por edad, podrían ser sus hijos; sorprendió versionando a grupos como Nirvana; colaboró con nuevos talentos de su país -como la solista Maria Gadú- y actuó en festivales taquilleros como Primavera Sound. Incluso, en 2015, estuvo a punto de llegar al Lollapalooza chileno, pero el acuerdo se trabó a última hora.
Su nuevo foco de atención está en el hip hop y el funk carioca, los ritmos predilectos de los jóvenes brasileños de este siglo. De hecho, el mes pasado subió a YouTube su propia versión del rap Me libera nega, hit del Carnaval de Río 2017 y fenómeno viral que su autor, MC Beijinho, estrenó en TV mientras era detenido por la policía local. Días después Veloso invitó al rapero a uno de sus recitales.
“Es una canción muy tierna, dulce y bonita, que lanzó mientras era llevado por la policía tras haber asaltado a dos muchachos con un cuchillo. Pero él quería los teléfonos para grabar la canción. Es conmovedor escuchar cantarla esposado”, cuenta a La Tercera el cantautor, quien el próximo domingo 12 regresa a Chile acompañado de otro “ahijado” artístico: la cantante Teresa Cristina, con quien dará un show en el Teatro Caupolicán (entradas en Ticketek). Esto, como parte de la aplaudida gira “Caetano presenta a Teresa”, un show de tres bloques que comienza con la solista homenajeando a Cartola, leyenda de la samba carioca; sigue con Veloso repasando éxitos y piezas selectas de su propio catálogo, para terminar con ambos cantando a dúo.
“Teresa es la más refinada representante de la samba de Río. Verla y oírla sobre el escenario es una experiencia de alto nivel”, dice sobre su actual compañera de ruta.


¿Cómo surgió la idea de esta gira en conjunto?

El presidente de Nonesuch, el sello que lanzó el disco Teresa Canta Cartola, me pidió que hiciera una presentación en Nueva York en que Teresa cantara en la apertura. Decidí que el suyo no sería un simple show de inicio sino que yo la presentaría a la gente, cantaría solo después y volvería para hacer algo en conjunto con ella. Quedó tan bien que cuando volvimos a Brasil llovían las invitaciones, y luego desde Europa y países hispanoamericanos.



Además de MC Beijinho, ¿le interesa lo que están haciendo otros músicos jóvenes, en géneros como el funk por ejemplo?

Mucho. Ahora el funk carioca ganó fuerza en Sao Paulo. Hay una grabación de un chico llamado MC G15, que es de origen carioca pero trabaja en Sao Paulo, que es un fenómeno. La canción se llama Deu onda, tiene una letra obscena y otra no tanto, para que pueda sonar en la radio. Es irresistible.



¿Cómo ha visto evolucionar su relación con el público chileno? Antes de su último paso por el país estuvo cerca de actuar en el festival Lollapalooza.

Guardo recuerdos maravillosos del público chileno. Y sí, me hubiese gustado haber estado en el Lollapalooza Chile, pero, sinceramente, no me acuerdo de oír hablar de ese asunto.



Ultimamente ha comentado que cuando está en su casa prefiere tocar canciones de otros autores en vez de las propias. ¿Por qué?

No sólo en mi casa. Siempre ha sido así. En el último tiempo también me ha dado por cantar cosas mías de las que no me acordaba bien. En el show hay algo de eso. Pero el placer de cantar cosas como Camisa amarela, de Ary Barroso, o Love for sale, de Cole Porter, es puro placer. Cuando canto cosas mías parece que todavía estoy trabajando, completando la forma de las canciones.



Diversos artistas han manifestado que en Brasil se vive una crisis democrática desde hace casi un año. ¿Cuál es su visión de la situación actual de su país?

No veo con simpatía lo que pasó. Se parece a un golpe como el paraguayo (la destitución del presidente Fernando Lugo en 2012), pero en cámara lenta. Echaron a la presidenta sin acusaciones legales claras y todos los que están en el gobierno tienen más problemas con la justicia que ella.



También ha sido crítico con los gobiernos de EE.UU., como lo expresó en su canción Base de Guantánamo. ¿Qué le han parecido los primeros días de Trump en el poder?

El gobierno de Donald Trump es algo increíble. Cada nuevo gesto suyo parece salido de una ficción sobre un personaje loco. Pero entendí que la mayoría trabajadora de Estados Unidos quería salir de la política convencional de la globalización. No es un tema sencillo.



¿Nunca le interesó la política como a su amigo Gilberto Gil, que fue ministro de cultura?

La política no me interesaba casi nada cuando era chico. Después empecé a observar. Elijo figuras públicas, tomo partido, no oculto mis ideas, pero ni en sueños me veo aceptando un cargo de ministro o algo así. Cuando Gil fue invitado le dije que no aceptara. Pero él salió mejor de lo que esperaba.

¿Cuáles son sus próximos planes musicales? ¿Tiene intención de volver al estudio?

Quiero hacerlo. También escribir, cantar con mis hijos, quiero hacer antologías de “axé music”, de fados, de tangos, de canciones luso-americanas en general.





Diario Uchile
Lunes 13 de marzo 2017

Cultura
Caetano Veloso y Teresa Cristina deslumbraron al Teatro Caupolicán
Luego de dos años, el músico bahiense volvió a Santiago para un sobrio espectáculo de guitarra y voz, en el que introduce al público a su compatriota Teresa Cristina.

El músico brasileño Caetano Veloso volvió este domingo a tocar en Santiago, ahora en compañía de su compatriota Teresa Cristina, con quien mostró el espectáculo Caetano presenta Teresa.

Un Teatro Caupolicán que no alcanzó a llenarse presenció un espectáculo de casi dos horas, en que primó la música por sobre la sobria puesta en escena y que se dividió en tres partes.

Primero, Teresa Cristina presentó el disco que le dedicó a Cartola, una de las principales figuras de la samba, en compañía del guitarrista Carlinhos Sete Cordas. A continuación salió a escena el bahiense, quien apenas acompañado por su guitarra acústica presentó un set que recorrió gran parte de su discografía. La tercera parte tuvo a los tres artistas en el escenario, para un cierre que incluyó solo un bis, a pedido del público.



 
Foto: Maricruz Alarcón

Foto: Maricruz Alarcón

Foto: Maricruz Alarcón



 
















2017 - CAETANO presenta TERESA - en Rosario, Argentina





24/2/2017
Rosario declara visitante distinguido a Caetano Veloso

Escrita por: Redacción Rosario Plus

El Concejo Municipal aprobó este jueves un proyecto para declarar al cantautor brasileño Caetano Veloso como Visitante Distinguido de Rosario, junto a Teresa Cristina, artista que lo acompañará en su presentación el próximo 18 de marzo.
“Muchas de las canciones de Caetano son parte de la historia personal de miles de rosarinos, por lo que esta declaración es un homenaje de toda la ciudad a un artista que sigue produciendo, y nos da la oportunidad de disfrutar a otra gran referente, como lo es Teresa Cristina”, precisó la concejala Carola Nin, autora de la iniciativa.
Las distinciones cuentan con el aval del Consulado de Brasil en Rosario y de la Escuela de Lenguas Extranjeras de la Facultad de Humanidades de la UNR.
El cónsul de Brasil en Rosario, Ricardo Diab, expresó que “no es necesario aportar mayores fundamentos para coincidir con el proyecto que por este medio se acompaña, dada la vasta y prolífica carrera artística de ambos distinguidos”.
Por su parte, la directora de la Escuela de Lenguas Extranjeras de la UNR y docente titular de su Carrera de Portugués Florencia Miranda precisó que “la visita de estos grandes artistas a nuestra ciudad constituye una ocasión única y extremadamente valiosa para permitir el acercamiento de la sociedad de Rosario y zonas próximas a la cultura brasileña”.
Caetano Veloso nació el 7 de agosto de 1942 en el estado de Bahía. Escribió su primera canción a los 9 años. Llegó a la música primero como autor de temas para su hermana, María Bethania.
Luego de varios galardones, pudo grabar su primer álbum con Gal Costa: Domingo. En 1968, junto a Gilberto Gil, fue de los primeros emprendedores del tropicalismo, movimiento cultural cuyo objetivo era la revalorización de la música tradicional brasileña.
Con una producción prolífica y constante, Caetano ganó cinco Premio Grammy. En noviembre de 2012 fue galardonado por los Grammy Latino como la persona del año. También es autor de libros y cumplió su sueño de dirigir cine.
Teresa Cristina nació en Río de Janeiro el 28 de febrero de 1968. Su discografía se compone de las siguientes obras: Argemiro Patrocinio (2002); Samba es mi nobleza (2002); El Paulinho da Viola música, Vols.1 y 2 (2002); Tome polvo (2003); Surica (2003); La vida me hizo así (2003); El mundo es mi lugar (2005); Delicada (2007); Mejor In Me (2010); Teresa Cristina Canta Cartola (2016).




 

Domingo 12 de Marzo de 2017
Caetano Veloso: "Mis canciones nunca llegaron a gustarme totalmente"
El cantautor brasileño actúa el próximo sábado en el Casino City Center junto a Teresa Cristina, una de las revelaciones de la MPB.


por José Cavazza

Con la vejez me parece más fácil encontrar belleza en canciones mías, pero, aún así, ninguna se acerca a la perfección", confiesa a Escenario Caetano Veloso.
Referente de la música brasileña desde hace más de 40 años y también cabeza visible del pop contemporáneo y mestizo de Sudamérica, el cantautor bahiano, de 74 años, llega una vez más a Rosario el próximo sábado, en el casino City Center. El año pasado estuvo acompañado por su par Gilberto Gil, con quien, a fines de los años 60, experimentaron con el bossa nova y le dieron toques de rock y otros ritmos latinos. El resultado fue el movimiento Tropicalia, que después tomó un matiz político durante la dictadura en Brasil. Pero esto es harina de otro costal, ya que ahora Caetano vendrá a la Argentina con su discípula, Teresa Cristina, una de las revelaciones de la MPB de los últimos tiempos.

¿Cómo se vinculó a Teresa?
—Teresa es muy conocida hace años en Río de Janeiro como cantante de samba. La admiraba desde siempre. Hace pocos años, la invité a que cantara conmigo en uno de los shows-ensayos que yo hacía mientras grababa el álbum "Zii e Zie". Ella había hecho una versión maravillosa de mi canción "Gema", un samba, y pensé en llamarla para cantar conmigo una noche. Cuando ella vino, me impresionó su cultura musical. No sólo conocía todas mis canciones sino que además sabía todo sobre la tradición musical brasileña e internacional. Charlamos mucho y ella terminó cantando más que una canción en el show.

¿Qué le diría al público argentino que no la conoce? ¿Cómo la presentaría?
—De hecho la presentaré sobre el escenario. Una cantante discreta, elegante, que lleva la esencia del samba carioca en su voz y sus gestos.
 
¿Qué diferencia cantar una canción nueva de una vieja? ¿Y cómo siente la reacción del público en cada caso?
—Cuando uno canta una canción nueva, que el público todavía no conoce, aparece siempre la pregunta "¿les gustará?". Pero yo personalmente, estoy muy acostumbrado a provocar y muchas veces espero que el público se confunda o se extrañe (risas). Ahora, cuando canto canciones viejas, aunque algunas poco conocidas del público, me sorprendo que muchas de ellas le siga gustando al público y que también me gusten a mí. De todos modos, siempre preferí cantar canciones de otros autores que las mías. Pero, sea en el show que hice con Gilberto (Gil) el año pasado, sea en este que hago con Teresa, la mayoría de mis canciones viejas me gustaron.

Usted se ha destacado, entre otras cosas, por cambiar de rumbos y encarar de golpe cosas diferentes a las ya hechas, ¿qué desea experimentar ahora?
—Vengo de una larga gira con Gil, en que presentábamos canciones históricas, de esas que llaman clásicos. Cuando apareció la idea de hacer shows con Teresa, decidí que no cantaría canciones que estaban en el show con Gil. Busqué otro tipo de "clásicos". Son canciones más personales y hay algunas poco conocidas. El show con Teresa no era un proyecto mío. Fue una oportunidad que surgió de mi admiración por su concierto con canciones de Cartola, pero lo cierto fue que al presidente de Nonesuch Records, en Nueva York, le encantó el CD/DVD que nació de aquel concierto y decidió lanzarlo mundialmente. El me pidió que ayudara en la divulgación haciendo un show en Nueva York, presentando a Teresa. Tenía que ser un show mío, con ella de invitada o como show de apertura. Tuvimos éxito y las invitaciones llegaron de otras partes. Así que estoy otra vez de gira. Pasé a algo diferente sin planear: me veo cantando canciones que no imaginaba que iba a cantar ahora.

¿Existe la canción perfecta? ¿Hay alguna de su larga lista de canciones propias que se acerque a esa idea?
—Cuando pienso en una canción perfecta pienso en Dorival Caymmi, en Cole Porter, en Chico Buarque, en Lennon & McCartney. Mis canciones nunca llegaron a gustarme totalmente. De todos modos, observo que con la vejez me parece más fácil encontrar belleza en canciones mías, pero, aún así, ninguna se acerca a la perfección.

Muchos aseguran que "Outras palavras" fue un disco clave , ¿coincide con esa idea?
—No sé. De los discos que hice con A Outra Banda da Terra, y le confieso que adoro todo ese período, me gustó más "Muito", que fue el primero, y el público y crítica preferían "Cinema trascendental". Este tiene canciones buenas y quizá una cierta homogeneidad de sonido. "Outras palavras" también me gusta. Está lleno de invenciones con las palabras, no solamente en la canción del título. No sé, pero en realidad yo estaba siempre de gira por las ciudades del estado de Sao Paulo y tenía la cabeza excitada.

En los años 80 usted actuó por primera vez en Rosario en el estadio cubierto de Newell's Old Boys; se presentó con una tremenda banda eléctrica, tenía pelos con rulos y vestía una musculosa rayada, también fue una época de excitación, ¿Qué recuerda de aquel recital?
—Me acuerdo de Rosario en aquellos días. Era la Banda Nova, que armamos después que A Outra Banda da Terra se separara, por sugerencia del guitarrista Vinicius Cantuária, que fue quien había tenido la idea de formarla. Los chicos eran muy locos. Me acuerdo del hotel, del río, de las charlas hasta la mañana siguiente con Zé Luís, que tocaba el saxofón, y con Marcelo Costa, que tocaba batería. Recuerdo que nos quedamos más que un día en Rosario y que el show corresponde al disco "Velô", que todavía no estaba grabado: decidí aquel año hacer show y gira con canciones y arreglos nuevos que compondrían el próximo disco. En realidad, fue un álbum más rock, así como, años después el "Cê", subrayando uno de los aspectos del tropicalismo. Me gustó mucho hacer aquel show y también creo que el disco tuvo canciones muy buenas.

Un disco muy emotivo fue aquel "Ao vivo" con Chico Buarque en Salvador, de 1972. Usted volvía del exilio en Inglaterra, y se escucha en la grabación a la gente muy excitada... ¿Qué puede decir de aquella reunión, ese disco, y de esa parte de su vida?
—Fue cuando grabé "Aracá azul", mi disco más experimental. El show con Chico nació de una invitación de un dueño de tienda de discos en Bahía. El era amigo de Chico y yo había llegado de vuelta del exilio y vivía en Bahía. El me dijo que había sugerido a Chico que hiciéramos una presentación en la ciudad y que Chico había aceptado. Yo no tenía cómo ni por qué decir que no. Estaba de gira con la banda bahiana que trabajó conmigo a partir de "Transa": Perinho Albuquerque, Moacyr Albuquerque, Tuti Moreno, Tusé Abreu... Chico vino con el MPB4. Ensayamos una vez en la sala de mi casa de Bahía, en Amaralina, donde Dedé todavía embarazada... con Moreno en la panza. Cuando fuimos para el teatro Castro Alves, es cierto, la gente estaba excitada y emocionada. Me gustó mucho hacerlo con Chico. Pero no estábamos preparados para hacer un disco; lo grabaron como pudieron y después lo lanzaron. De todas maneras creo que el álbum tiene la fuerza del vivo, aunque es poco profesional como grabación.

"Fina stampa" tuvo un éxito rotundo en Argentina y al contrario de "Ao vivo", suena muy profesional, ¿me pregunto y le pregunto si ese no fue otro álbum bisagra en su historia?
—"Fina Estampa" es uno de mis discos preferidos. Es un disco muy personal e íntimo. Me acuerdo que el público en el teatro Gran Rex de Buenos Aires era distinto del habitual que iba a mis shows. Quiero decir, mucha más gente mayor y poca gente joven. Comparada con todas mis otras presentaciones en Argentina, aquella fue la más fría de todas.

¿Cómo es su relación con el paso del tiempo, con la vejez?
—Tengo curiosidad, y observo lo que pasa. Casi toda la gente me dice que soy más guapo ahora, aunque seguramente quieren decir menos feo. Contesto con un "gracias", pero para mí eso es casi incomprensible. En realidad, sólo soporto ver fotografías mías de cuando era joven. En algunas de aquellas fotos me encuentro guapo, en cambio las de hoy no parecen ser fotos mías. Ni me encuentro guapo tampoco. Para nada. Como toda la gente, tengo menos resistencia, menos elasticidad, duermo menos... Como se sabe, es casi todo menos bueno. Pero tampoco me siento peor en general, y hay cosas interesantes y apasionantes, como gustar de las canciones propias, cosas que uno no imaginaba, ver los hijos tornándose personas autónomas, los nietos tornándose personas. Y, sobre todo, dar menos importancia a lo que piensan de uno.

Hoy Brasil vive una situación complicada. ¿Mira el futuro de su país con optimismo?
—No hay razones para optimismo. Hace largo rato que sólo tenemos noticias malas. Pero estoy conectado con la belleza que hay en algunos sambas, en algunos versos, en algunas melodías, en ciertos relatos y novelas, en películas, en la manera peculiar de tantos brasileños... Y sí, quizá algún día sepamos lo que hacer con todo eso.

Usted dijo alguna vez que le gustaría hacer una película sobre Salvador de Bahía, ¿cómo se la imagina?
—Es cierto, ¡sigo soñando con esa película! Sería como ver la ciudad casi siempre desde el mar y revelar lo que hay de eternamente bello en su estructura, aunque hoy parezca simplemente fea... como todas las ciudades brasileñas.