JOSÉ EDUARDO HOMEM DE MELLO
MÚSICA
POPULAR BRASILEIRA
Cantada e contada por: Tom - Baden - Caetano
- Boscoli -
Carlos Lyra - Chico Buarque - Claudete Soares
- Dori - Edu -
Elis - Gil - Eumir Deodato - Nara - Johny
Alf - Marcos Valle -
Bethania - Milton Banana - Milton
Nascimento - Menescal - Sérgio
Ricardo – Vinícius-– Capinam - Vandré –
Simonal
ÍNDICE
Apresentação 9
Capítulo
I – Vidas 13
Capítulo
II – Revolução 63
Capítulo
III – Fatos 77
Capítulo
IV – Ritmo, Harmonia, Melodia, Poesia, Geografia e
Radiografía
da Bossa Nova 135
Capítulo
V – Palco 169
Capítulo
VI – Jazz e Música Erudita 187
Capítulo
VII – Artista 201
Capítulo
VIII – Criação 223
Capítulo
IX – Futuro 247
Capítulo
X – Notas, Datas, Locais, Pessoas, etc. 261
Caetano Veloso em depoimento para o livro “Música
Popular Brasileira cantada e contada por…”
Capítulo I – V I D A
S (20/8/1967)
Páginas 20-21
Hago música desde
niño en mi ciudad, Santo Amaro da Purificação.
No pensaba ser profesional: hacía música jugando en mi casa.
A los 17 años, en 1960, fui a vivir a Salvador y allá
un amigo mío, Álvaro Guimarães montó
una pieza de teatro y me pidió que hiciese la música. Lo complací, le gustó a
todo el mundo y comenzaron a pedirme que repitiera lo que yo realizaba para
divertirme.
A partir de ahí, me presentaron a Gilberto Gil, que
componía músicas con pretensiones profesionales. Fue exactamente en la época de
la aparición de la bossa-nova… João
Gilberto estaba en nuestras cabezas y nos entusiasmamos mucho con la música
brasileña, merced a dicho influjo.
Durante unos cuatro años, Gil, Bethânia, Maria da Graça, Tom Zé y yo hicimos presentaciones raras
en televisión, mas vocacionalmente.
Realizamos tres espectáculos en el Teatro Vila Velha: “Nós,
por Exemplo…”, “Nova
Bossa Velha & Velha Bossa Nova” y por último, “Mora na Filosofía”.
Bethânia viajó a Rio para hacer el show Opinião.
De ahí, yo vine con ella, pero no hice nada. Regresé a Bahía.
Después fui São Paulo, donde presenté un espectáculo en
el Teatro de Arena con Augusto Boal: “Arena canta Bahía”. Yo trabajaba al
lado de Gil, Bethânia, Maria da Graça, que
hoy se llama Gal Costa, Piti y Tom Zé.
Creo que no salió bueno, aunque tenía algunas cosas muy
interesantes.
Después de esa presentación volví a Salvador; viví un
año y desde allá envié una música al Festival da TV Excelsior que ganó el 5to.
Lugar y tuvo algún suceso: Boa Palavra.
Volví y comencé a trabajar en Rio. Compuse más. Mandé
otra música a otro Festival: el de la TV Record, que ganó el premio a la Mejor
Letra: Um Dia.
Grabé un primer disco: Domingo, con ocho
composiciones mías y cuatro de otros colegas y las doce interpretadas por Gal
Costa y yo.
Estoy aquí.
Capítulo II – R E V
O L U C I Ó N
Páginas 66-67
Tengo la impresión que el universo musical moviliza las
opiniones, tendencias, mas el contexto general de la música en el Brasil, desde
João Gilberto aun es el mismo.
Es una opinión un tanto diferente de las que escucho
decir, mas yo todavía la mantengo. Creo lo siguiente: es evidente que muchas
cosas se preparaban antes de la aparición del disco de João Gilberto, Johnny Alf, Dick Farney, Os
Cariocas, la necesidad natural de ser imitado; todo eso posibilitó la aparición
de João Gilberto.
Mas, antes de él las cosas eran diferentes. Yo creo
asimismo que podemos centrar todo lo que aconteció con João Gilberto. Porque cuando hablamos de João Gilberto, está dicho que se habla de
Jobim, de Vinicius de Moraes, de Carlos Lyra. Porque él fue la síntesis de una necesidad
general.
João -que
es un genio-, realmente un hombre capaz de una revolución; un artista muy
grande y muy profundo. Cuando hablo de revolución, hablo asumiendo el peso de
la palabra.
El no solo cambió toda la visión de la música brasileña
para las personas que estaban interesadas en música, sino también cambió la
visión de la música en todos los brasileños.
Yo creo que es una lastimosa equivocación que las personas
digan: “la bossa-nova fue un acontecimiento restringido a pequeñas áreas”.
Eso es mentira: eso es una simplificación grosera. Yo
creo que la bossa-nova está en todas partes. El hecho que João Gilberto o la bossa nova no fuera un suceso
inmediato –como ocurre con muchas otras cosas- a largo o mediano plazo la
bossa-nova modificó todo lo que se hace en música en el Brasil.
Ese universo que fue creado por la bossa nova, todavía
no fue roto.
Yo creo que todo lo que después fue discusión, por
ejemplo: la música de raíz brasileña o de temática sobre problemas brasileños,
creo que eso fue una discusión propuesta por la bossa-nova; creo que
simplemente fue un corolario, y realmente en el fondo de las estructuras nada
fue cambiado.
También la vuelta al pasado, como en el caso de Chico
Buarque de Hollanda, no es una cosa nueva como cambio de visión de lo que sea
música dentro del Brasil.
Ni la música de participación política, ni la que
pretende asumir un sentimiento nacional, ni esto ni aquello trajo nada como
cambio de forma. El universo en que estas cosas se mueven aun es el mismo.
Entretanto, actualmente sentimos que alguna de estas
discusiones nos llevaron a tener “hambre” de alguna cosa realmente nueva, de
vivir en otro universo. Mas hasta aquí estamos en lo mismo.
João
permanece infranqueable. No hubo influencia igual.
Y si quisiéramos decir que hubo, habría que decir que
como mucho sería Elis. Y si fuera, entonces Roberto Carlos hubiera sido mas que
ella.
Influencias menores sí. Luego enseguida en la bossa-nova:
Sérgio Ricardo y Nara Leão: la
influencia menor mas fuerte después en la bossa nova y en la historia de la
música brasileña moderna. Fuera que no sea una buena cantante, Nara es una
mujer maravillosa. Chico, subrayando con mucha vehemencia una tendencia ya
esbozada desde la bossa nova de volver al samba tradicional, ejerce una
influencia menor también, y da una palabra sobre alguna cosa.
Creo que Vandré y Gil, con tentativa de música más
épica, más violenta, ligada a regiones rurales, una tendencia ya esbozada por
Sérgio Ricardo fueron influencias menores.
Capítulo III – H E
C H O S
Página 110
Yo vivía en Santo Amaro da Purificação y estudiaba el 4to. Año de la Escuela
Secundaria. Era el año 1959.
Adoraba mi ciudad, pero tenía
muchos deseos de salir de ella.
Todo lo que era diferente me
parecía nuevo, me fascinaba. En aquel tiempo mi musa se llamaba Maysa. La mía y
la de mi grupo, que era Bethânia y algunos colegas.
Yo escuchaba un programa llamado “Convite para ouvir Maysa” en la Rádio Mayrink Veiga y un día
la oí cantar un samba llamado “Chega de Saudade”.
Creí que era la cosa más
bonita que había oído en mi vida. Diferente de todo. Sinceramente, yo casi
muero.
Exactamente en la misma
semana un colega me vio, me dijo que había aparecido un cantor que cantaba desafinado,
enteramente fuera de tono.
Era un una forma diferente,
porque la orquesta iba para un lado y el cantante para otro. Más él estaba muy
influenciado porque la música se llamaba “Desafinado”.
Los acordes disonantes, el
tipo de orquestación de Tom, la manera de cantar de João le dieron a el -que no
era una persona muy musical- la idea de que João era desafinado.
Yo quedé muy interesado en
conocer. Unas dos semanas después, me mostraron el disco de João Gilberto
cantando Desafinado. Ahí yo vibré, vi que era genial y quedé encantado. Desde
ese día en adelante me empecé a preocupar más con la música que con el resto de
las cosas.
Fue eso que me dio voluntad
de profesionalizarme, combinando con un encuentro con Gilberto Gil que también
había sufrido el mismo impacto con la aparición del disco de João Gilberto.
No sé porque las personas
creen que la bossa nova tiene que haber sido un fenómeno que quedó en Ipanema.
En 1959, en un barcito de
Santo Amaro da Purificação, el bar de Bubu –un negrito analfabeto-, tenía el
disco de João Gilberto que tocaba el día entero.
Nosotros nos asomábamos e íbamos
hasta la puerta para escuchar el disco.
Desde ese tiempo hasta ahora
yo escucho casi a diario a João Gilberto.
Jamás envejeció para mi ese
disco llamado Chega de Saudade en que el ya cantaba viejos sambas de Ary
Barroso y Dorival Caymmi.
El punto de partida de la
bossa nova para mí, fue el episodio comentado.
Página 113
Después fui escuchando los
discos de Carlos Lyra (que yo creo que no canta bien en disco, mas es un
compositor extraordinario); el disco de Sérgio Ricardo el primero en discutir
las cosas propuestas por la bossa nova, que para mí y Gil, abrieron
perspectivas de discusión y ayudaron a entender lo que estaba sucediendo y que se
debía hacer de aquello.
Página 120
Lo que vino después, la
verdad, estaba antes. Creo que musicalmente el Zimbo Trio, Elis Regina, O
Quarteto, El Tamba Trio y Simonal de aquella época, todos eran culturalmente
anteriores a João Gilberto, pre-bossa nova.
Eso no es absurdo, porque se
ve eso en filosofía, se ve esa posibilidad en la historia de todas las artes.
Hay veces un determinado ramo de la cultura se desenvuelve hasta cierto punto;
pero después todavía aparecen pensamientos y creaciones que culturalmente son
anteriores. Todavía no se asumieran ese momento. Realmente todo lo que sucedió
después vino a abrir nuevas perspectivas, no por la conciencia que esas obras
tenían del universo musical creado por la bossa nova: más bien, por el tipo de
elaboración de arte final del producto.
Es mucho más el virtuosismo
del Zimbo, la técnica de Elis, la técnica inicial de Simonal, la técnica del
producto, la técnica industrial que abren ciertas exigencias.
El caso de João Gilberto,
tiene la violencia de la propia genialidad que superó ese centro de atmósfera
cerrada que Rio propicia. El realmente revolucionó las cosas en términos de
música en el Brasil. Lo que Elis no hizo después desde el punto de vista
musical. Mas, desde el punto de vista de colocación social, de trabajo
artístico, Elis es un acontecimiento maravilloso, complicado, tal vez triste en
algunos aspectos –las personas sufren, es verdad- mas es una cosa violenta
“É uma artista jogada na sua
venda”
Página 121
Gil, Bethânia (mi hermana)
que estaba encontrándose siempre con gente para cantar, una muchacha que
habíamos conocido, llamada Maria da Graça y yo, procuramos a Tom Zé y
comenzamos a cantar y a trabajar juntos. Hasta que una sala de espectáculos fue
construida por otro grupo llamado “Teatro dos Novos” y le pusieron el nombre de
Teatro
Vila Velha. Para la inauguración propusieron hacer una semana con
varios tipos de espectáculos: música erudita, popular, teatro, cine y ese
negocio.
Sabiendo de la existencia de
nuestro grupo, nos invitaron para hacer un día de música popular en esa semana.
Actuamos, mostramos composiciones nuestras y fue un suceso enorme, tan grande,
que de repente pasamos a ser un grupo profesional en términos baianos, de una
cosa amateur mal remunerada.
Pasamos a hacer otros
espectáculos. El primero se llamaba “Nós, por exemplo”; el segundo era un
tanto didáctico, su nombre era “Nova Bossa Velha, Velha Bossa Nova”.
Era un tentativa de dar una
visión más acabada del proceso de modernización de la música brasileña, que en
esa época era muy reciente. Fue en 1964. En ese año Nara Leão hizo algunas
declaraciones y grabó un disco polémico, en la época de los espectáculos del
Teatro Opinião en Rio.
“Nova Bossa
Velha, Velha Bossa Nova” tenía la
intención de mostrar una cierta coherencia en el desenvolvimiento de la música
brasileña: contar la historia de la bossa nova, dentro del contexto de la
historia del samba; no como la invención de un nuevo ritmo; no como un
acontecimiento comercial–publicitario; sino como un trabajo ligado al samba
tradicional.
En esa época compusimos algunos
sambas muy ligados al samba tradicional, rescatando algunos estilos de la Vieja
Guardia y abandonando la bossa nova que teníamos cristalizada. En ese segundo
espectáculo intentamos por nuestra cuenta, hacer una especie de comentario del
acontecimiento bossa nova.
El tercer espectáculo se
llamaba “Mora na filosofía” y tenía intenciones diferentes.
Solo Bethânia estaba en
escena y ella cantaba sola: fue el primer espectáculo individual que tuvimos. Tenía
la intención de colocar la poesía de la música brasileña como una poesía de
participación política. En ese espectáculo ella fue vista y después invitada a
participar en “Opinião” en Rio, cuando Nara enfermó.
Página 129
La composición llamada Disparada
deja de tener una influencia menor desde mi punto de vista. Esa música tiene en
si algunos elementos muy importantes de apertura para cuestiones realmente
nuevas. Por la estructura épica de la letra; su literatura narrativa tendiendo
para la violencia, o su tipo de música banal como estructura musical, simple, más
bella también por eso o su tratamiento artesanal de presentación, por causa de
todas esas cosas. Disparada es la primera tentativa evidente de hacer una
música brasileña industrial y fuerte; una cosa como el “ié-ié”.
Capítulo IV –
RITMO, ARMONÍA, MELODÍA, POESÍA, GEOGRAFÍA Y RADIOGRAFÍA DE LA BOSSA NOVA
Página 143
Es una tendencia que venía desde antes y es posible
percibir en grabaciones pre-bossa nova: una inclinación en acentuar el ritmo de
una manera jazzística. Solo que João
Gilberto fue el primero en hacerlo de aquella manera: el ritmo que el hacía con
la guitarra, ligado con la batería ya había madurado; no parecía experimentar
ni imitar nada: era una manera de tocar
Página 148
La armonía era aprendida del Jazz Moderno:
impresionista, disonante. Y era también madura en el caso de João Gilberto: oír “Rosa Morena” de Caymmi con
la armonía que João Gilberto hace, es
una cosa íntegra.
Página 151
La melodía es lo que se puede llamar estructuralmente
redonda: estructurada de una manera perfeccionista sin nunca violentar la
unidad musical. La estructura de unidad musical también era muy americana.
Página 156
Parece gracioso, pero estoy hablando de cosas que
actualmente están perdiendo actualidad para mí. Es la primera vez que están
envejeciendo esos conceptos sobre la bossa nova, porque hasta hace poco tiempo
atrás estaban muy vivos. Ahora no. Como decía que comienzo a ver cosas nuevas,
entonces ahora aquellas están quedando un poco desactualizadas.
De cualquier manera puedo decir que la letra de la
bossa nova tendía a estructurarse dentro de las conquistas de la poesía moderna
brasileña.
La contribución individual estilística de Vinícius es
muy importante: realmente la letra de la bossa nova es siempre una letra de
Vinícius de Moraes y hasta hoy (1967), raramente eso fue fracturado de verdad.
Vinícius está muy presente aun en todo lo que el mundo hace. La personalidad de
Vinícius es una especie de ternura: una cosa bonita, pero poco violenta, como
ahora empezamos a necesitar.
Páginas 159-160
Rio es una ciudad ligada a un gusto propio. Al
contrario de San Pablo que es una ciudad universal. Rio tiene hábito de tener
su propio espíritu porque tiene una tradición: está unida a Bahía, al Nordeste,
por lazos culturales que no morirán, desenvolviéndose y transformándose en una
ciudad grande.
Está ligada asimismo por el folclore desde el comienzo,
a grupos menguados de cultura brasileña, al samba, etc.
Rio además de ser centro cultural de divulgación de
música en aquel tiempo, es una ciudad que busca su lenguaje; ella tiene vida
propia desde el punto de vista cultural.
Eso ofrece posibilidades para que se desenvuelva una
cosa del tipo de la bossa nova.
San Pablo, que no tiene esas cosas, ese espíritu
propio, esa tradición, esa brasilidad, tiene una violencia de comunicación.
Cuando el sujeto funciona principalmente como producto,
todo lo que hace es violento; eso es verdad. Porque él está funcionando dentro
de un tipo de engranaje de nuestra sociedad.
Aquel clima de Rio, que es una de las cosas que
propician la bossa nova, puede ser la muerte, puede quedar en folclorezinho,
una especie de narcisismo colectivo que no violenta las cosas.
En ese sentido, Elis modificó las cosas; en el sentido que ella se tornó en un producto. Es en ese sentido que ella es diferente.
Página 166
Con excepción de João
Gilberto que es la persona más citada (creo que no podría dejar de serlo), con
excepción de él, reitero, el grupo de la bossa nova decayó mucho en su
producción. Es innegable. Pero, no estamos más en aquel tiempo en que un sujeto
que está unido a aquellas cosas no sabe más que hacer.
En el caso de João,
el simplemente permaneció haciendo las mismas cosas y por ser genial hasta hoy interesa.
Y usted vea: el hecho de haber cantado “Pra machucar
meu coração” llevó a todas las personas en Brasil a
volver a cantar esa música.
Para João cantar
es una cosa que todavía está vigente, actual. Si João
graba un LP con baiones, es evidente que será un acontecimiento.
Él todavía lo sostiene. Tengo la impresión que es una
de esas personas que se eternizarán: es gracioso, mas es verdad. Él es un
músico íntegro.
Capítulo V -
ESCENÁRIO
Página 177
Considero a Billie Holiday, Chet Baker y los Beatles
los mejores cantores sobre un escenario
Interesante: Jackson do Pandeiro y Almira tienen un
tipo de presentación en público que tal vez sea del nivel más elevado en el
Brasil. Mas, la mejor cosa que hubo en el Brasil, con mayor densidad,
profundidad, violencia e inteligencia es María Bethânia.
Como presencia, ella es una cosa genial.
Página 182
Es imposible desligar del pensamiento el nombre de Elis
Regina, que fue tal vez la primera persona en presentarse ante el público de
una manera elaborada, con su número hecho especialmente para escena.
Estar en escena es para ella una cosa de mucho respeto
como trabajo. Creo que antes no se había hecho nada en ese sentido.
Página 183
Yo tenía un odio terrible al tipo de presentaciones que
hacia Elis, porque en aquel tiempo en que vivía en Bahía, vi a Elis cosas de
danza americana, estereotipada. Solo que hoy en día lo estereotipado tiene para
mí una fuerza de la cual no tenía conciencia.
Esas cosas vulgares de la cultura de masas yo las
detestaba.
Consideraba horrible que una cosa estereotipada fuese
asumida como expresión, por una personalidad de la música brasileña como era
Elis Regina.
Capítulo VI – JAZZ
Y MÚSICA ERUDITA
Página 191
Tenía contacto indirecto con la música brasileña de
baile, influenciada por el jazz. En el interior de Bahía, la gente llamaba (o
denominaba) orquesta de baile de jazz, “jaze”
era como ellos la llamaban. Quiero decir que yo tenía un contacto inconsciente
con esas cosas de jazz ya transformadas, ya subdesarrolladas.
El jazz estaba en todas partes; yo no sabía el nombre
de él, mas él estaba. El contacto directo lo vine a tener, después, en 1960,
cuando fui a Salvador y oí discos de cantores y músicos. Me interesé mucho más
por los cantores de jazz; es lo que realmente me gusta. Tengo asimismo la
impresión que no soy un músico, no me intereso mucho por toda la música.
Adoro principalmente a las cancionistas. Yo me acuerdo
que oí un LP de Ella Fitzgerald. Fue la primera cosa que escuché en Salvador.
Después oí un LP “Gospel” de Mahalia Jackson –oí mucho
ese disco- y después, oí una cancionista que nunca había oído hablar y que
hasta hoy es la persona que más me gusta escuchar cantar: Billie Holiday.
Página 194
Por el tiempo que ya tengo vivido, he tenido mucha
facilidad para distinguir y por lo tanto, existe concretamente la distinción
entre música erudita y popular. Eso no es un dato estático y eterno. Lo que se
llama erudito hoy, fue en algún tiempo más popular que mucha música popular que
hoy se hace.
El mundo como experiencia humana en colectividad, se
tornó cada vez más en una cosa dividida. Las personas se especializan y ninguno
entiende de todo; ninguno es dueño del mundo. Nos perdemos en el mundo: es la
sensación que siento. De tal forma que la división entre música erudita y
popular está colocada en una discusión mucho más complicada hoy en día.
La música primitiva que se hace en las regiones rurales,
es música popular ligada a una cierta área. La música erudita que una parcela
muy pequeña de la humanidad hace y conoce, es música erudita. Ahora: ¿qué clase
de música es la de los LP de los Beatles?.
Página 199
Lo que se llama música popular hoy; está unido a la
tradición nacional popular, pero se industrializó y se transformó en una cosa que
no es más música popular, en ese sentido de la música rural o del folclore
urbano, como existe en Rio de Janeiro el samba de morro, etc.
Es una música de todas las clases y de ninguna clase.
Es una música vulgar; es un producto para consumo
general.
El arte que la
gente hace es el arte del disco, esa es la cosa y en ese lugar está la música
de nuestro tiempo.
Tengo la impresión que la música de los Beatles y de
los Rolling Stones tal vez sea la manifestación musical más importante de
nuestro tiempo.
Poco importa entonces la discusión entre popular y
erudito. Creo que la vulgarización de la música, el haber sido trasformada en
producto, hace de ella otra cosa, que ya es vista de otra manera y es de ahí
que sale alguna cosa.
No veo de aquí para adelante ese tipo de proceso de
cambio que suceda con la música. Nada en esos términos.
Creo que ya no está más en esa área; está en la esfera
del disco: de la música que se vende. Y es sobre el signo de producto que la
música está existiendo.
Capítulo VII -
ARTISTA
Páginas 211-212
Hay artistas brasileños que hablan de la sequía y del
hambre en el Nordeste y nunca estuvieron allá. Más en primer lugar, es preciso
saber lo siguiente: si lo que ellos escogieron como tema fue realmente una
sensación personal de hambre por haber vivido en una región seca y
subdesarrollada o si fue lo estereotipado de ese asunto.
Porque también el estereotipo es un tema. Creo que en
los dos casos el sujeto puede hacer una cosa buena. El hecho de no haber pasado
hambre en el Nordeste no dice necesariamente que no le haya dejado vivencias.
El sujeto puede ser carioca o paulista o de Rio Grande do Sul, y querer hablar
del Nordeste, porque eso lo preocupa.
Página 215
El artista tiene necesidad de perennidad. Es una cosa
humana.
La gente tiene voluntad de perpetuar alguna cosa: una
familia, una firma, una creación, un estilo. No sé si eso es bueno o malo.
Simplemente constato empírica e ingenuamente ese hecho.
Página 220
La música sobrevive en cuanto ella es necesaria para
aquellos que no tienen conocimiento técnico y la ejecutan. Algunas músicas
mucho más rudimentarias, han sido más fuertes que otras más elaboradas.
Capítulo VIII -
CREACIÓN
Página 232
Compongo en muy poco tiempo, en general. Tuve una obra
que yo demoré mucho en hacerla: hice un trecho muy rápido y después paré; fui
cambiando unas cosas de a poquito y al final cuando quedó pronta, no me gustó
mucho. Hoy en día me gusta más.
La canción, se llama Um Dia. Tengo una música
llamada “Beira-Mar”, con Gilberto Gil, que es increíble: pensé en la letra,
tomé papel y escribí, copié y ya la sabía toda de una vez, del principio al
fin. Tambien la letra de Remelexo fue hecha así: prácticamente
copiada, como una cosa que ya existe.
Yo no tenía ni tiempo de terminar un verso; tenía que
escribir luego otro corriendo. Es una de mis letras que más me gusta.
Cuando la letra es compuesta rápidamente, queda una
cosa espontanea, fuerte.
Pero también una obra se puede hacer elaborándola con
cuidado, pensada y el resultado también es muy bueno.
Páginas 239-240
“Um dia” fue tal vez la
única música que yo corregí. No me gusta corregir. Me da agonía y “chato para
burro”; me da la impresión que no me gustase lo que estoy haciendo.
Compongo siempre con guitarra. La intuición es siempre melódica,
pero como la armonía siempre sugiere movimientos prácticamente naturales, de la
música la gente puede aceptar o negar la sugestión. Y a veces, la intuición
melódica inicial va siendo enriquecida por lo que la armonía sugiere.
Hay casos en que pienso en una letra que me sugirió (surgió)
y compongo música y letra. En otra ocasión pienso en una melodía que se me
ocurrió y compongo letra y música. Y tengo casos en que solo pienso la letra y
no puedo hacer la música y se la doy a Gil para que la componga. También en
otras ocasiones hago la melodía enterita y no saco la letra.
Veo que naturalmente cambie el proceso de componer:
antiguamente componía mucha más música y letra juntamente y siempre intuía una
cosa que me parecía bonita, una frasecita ya cantada. Por ejemplo: É de manhã / É de madrugada / É de manhã.
Ya sentía la letra la letra y la música entera que me
venía a la cabeza. A partir de ahí, yo pensaba separadamente.
Es más, últimamente aún tengo pensado el asunto a
tratar, antes de pensar en una frase melódica o un nuevo verso.
Yo me emociono con una cosa y pienso: voy a componer
sobre eso, sobre un “cara” andando en una ciudad grande, viendo revistas,
viendo cosas, pienso en eso. Después voy eligiendo los elementos que componen
esa cosa (estoy contando una cosa que hice recientemente y es la música:
Alegria, Alegria); fui pensando en algunos elementos de la letra que definen
bien la imagen del asunto que yo quería tratar y, de a poco, fui pensando una
música con un tema alegre, de un “cara andando pela rua”, viendo cosas,
revistas coloridas, Copacabana, una música que fuese alegre y que estuviese
habitada por un sonido muy actual, un sonido medio eléctrico, medio beat, medio
pop, como el que la letra tiene, con la cosa actual de las revistas, con la
fotografía de Claudia Cardinale, guerras, toda la fiesta del mundo moderno,
fiesta extraña. Pensé en el asunto, vine pensando en la calle, llegué a casa,
comencé a pensar en la letra: trabajé durante la noche hasta la madrugada. Hice
toda la melodía y la primera parte de la letra.
Al día siguiente hice la segunda parte.
Capítulo IX –
FUTURO
Página 255
De vez en cuando, tengo la idea que no es para mí hacer
música.
Es como si fuese una cosa injusta; como si yo no
mereciese hacerla. Yo no me siento un buen músico y tengo esa duda. Soy un poco
perezoso y no tengo coraje de estudiar para pasar a considerarme de una vez por
todas un buen músico; por lo menos desde el punto de vista técnico.
De cualquier manera, creo que tengo algunas cosas que
yo puedo hacer en música; algunas cosas que pueden ser importantes para todo el
mundo, comienzo a desconfiar de eso. Entonces estoy intentando hacerlas. Si yo
consigo hacer alguna cosa que corresponda a esos pensamientos que tengo,
“bacana”. Eso es lo que estoy intentando.
Página 256
Creo que la música brasileña después de la Bossa Nova,
se quedó discutiendo todo lo que la Bossa Nova propuso y no salió de esa
esfera. No sucedió nada mejor.
Yo, personalmente, siento necesidad de violencia; creo
que no hay razón para que la gente se quede acariciándose; me siento mal ya,
estar oyendo a la gente siempre diciendo que el samba es bonito y siempre
reconforta nuestro espíritu.
Me siento medio triste con esas cosas y tengo ganas de
violentar eso de alguna manera, y la única cosa que me permite soportarlo es
aceptar la idea de mantener una carrera musical, porque una cosa es innegable:
la música es el arte más vivo en todo el mundo.
Lo que creo, es que la música ha sido utilizada mucho
para mantener a la gente engañada y eso yo no lo quiero más.
Quiero que la gente sepa, asimile y vea que está en un
país que no puede ni hablar de sí mismo.
“A gente tem que passar a vergonha toda para poder
arrebentar as coisas”