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viernes, 19 de agosto de 2016

2016 - LIMA - Dois Amigos, Um Século de Música





LIMA / PERU

IXLO Producciones trajo a dos de las figuras más representativas de la música brasileña, Caetano Veloso y Gilberto Gil, quienes celebraron sus 50 años dedicados al arte con el espectáculo “Dos amigos, Un Siglo de Música”. El sensacional concierto se realizó en Domos Art de la Costa Verde. Los artistas recorrerán ahora distintos países de Norteamérica y Europa.
 

Caetano Veloso y Gilberto Gil: simples cómplices

Abril 28, 2016

Por Omar Mejía Yóplac
Fotos de Josip Curich






A sus 73 años, Caetano no deja de interesarse en proyectos nuevos: en diversas entrevistas ha confesado sus ganas de dirigir películas y escribir un nuevo libro.



 

Gilberto Gil practica un ejercicio llamado ‘ritmo práctica’ y consume todo orgánico. Tanto él como Caetano tienen como vestuarista a Luis Felipe Veloso



Dos cantantes interpretando un tema a la vez son un dueto. Dos guitarras acompañándose en una melodía podrían ser denominadas simplemente un dúo de cuerdas. Y es posible llamar dupla a dos músicos que entregan lo mejor de su talento sobre un escenario. Pero todas esas palabras y términos se quedan cortos si de las personas de las que hablamos son Caetano Veloso y Gilberto Gil, dos hombres que se convirtieron en hitos de la canción latinoamericana y representan lo mejor de la música brasileña. Por eso, para referirnos a su presentación del 7 de abril en Lima, hay que describir mucho más que un concierto. Para empezar, por ejemplo, habría que describir el primer flechazo.
Antes –mucho antes– de convertirse en las inmensas figuras que hoy suman juntas más de cien años en los escenarios fueron dos veinteañeros que no se conocían. Su primer acercamiento se dio en 1963, casi de casualidad, en la Universidad de Salvador de Bahía. La primera impresión que Caetano se llevó del que se convertiría en uno de sus más grandes cómplices no fue solo artística ni meramente musical. El hermano de la también cantante Maria Bethânia se dejó cautivar por mucho más que el talento de su colega. “De Gil me impresionaron también su dulzura, su sonrisa y su entusiasmo”, reconoció Veloso en una entrevista ofrecida en medio de la gira “Dos Amigos, Un Siglo de Música”, que a la fecha los ha llevado por países como Italia, Argentina y Chile, y que también los hará visitar ciudades como, Los Angeles, Miami, Toronto y Londres.
En Lima deslumbraron. Para este espectáculo prescindieron de bandas y adornos, todo es mucho más simple y sencillo: ambos se suben con sus guitarras a un escenario en el que solo hay un par de sillas, una mesa con dos vasos de agua, y dos micrófonos. De esta reducción es de donde nace la magia, pues les bastan sus voces y la vibración de sus cuerdas para cautivar a todos. “Para que se sepa mejor la historia de nuestra música en cinco décadas, es bueno que los temas se escuchen como nacieron. Nuestras guitarras muestran el alma de nuestras canciones”, declaró Caetano al diario “La Tercera” de Chile antes de llegar a Lima.
Definir lo que representa su relación es complicado, incluso para ellos mismos. “Lo que hicimos, lo que representamos, lo que significamos para todo el mundo, lo que mutuamente significamos nosotros para nosotros mismos, todo eso ya tiene una entidad fuera de nosotros”, explica Gilberto en el fragmento de una conversación entre ambos difundida por Sony Music. Lo que es cierto es que, cuando salen a escena, el público se vuelve espectador de algo muy parecido a lo que suele ocurrir cuando se aprecia a una pareja que se conoce profundamente. En solo cuestión de minutos todos se convierten en testigos de un espectáculo lleno de complicidad, y en el que ambos parecen estar dentro de una coreografía ensayada y perfeccionada al milímetro. En efecto, es mucho más que música lo que los asistentes acaban teniendo frente a ellos.
Domos Art fue el escenario perfecto para este encuentro. Ubicado en la Costa Verde de Magdalena, el lugar posee toda la frescura y comodidad necesarias para un recital tan íntimo como este. La noche se inauguró al ritmo de “Back in Bahia”, tema al que le siguieron “Coração vagabundo” y “Tropicália”. Cada canción fue aplaudida y coreada por un público que admiraba a dos compañeros que han compartido escenarios, salas de ensayo, estudios de grabación e incluso un exilio: durante la dictadura militar que gobernó Brasil, a fines de los sesenta e inicios de los setenta, ambos se refugiaron en Londres, donde compartieron la misma casa durante un año.
La mágica sinergia que hay entre ambos no es el producto, digamos, de dos almas gemelas, sino de todo lo contrario. “Somos realmente muy diferentes, él es leo y yo soy cáncer”, confesó Gilberto en una entrevista con AFP a mediados del año pasado. “Yo no hago yoga y no creo en la astrología”, añadió Caetano en la misma conversación. “Creo que somos más diferentes que parecidos”, agregó entre risas. Y las diferencias no quedan en lo que ellos pueden afirmar, sino que van mucho más allá. Mientras que Gil es un ecologista de izquierda (que llegó a ser concejal y luego ministro de Cultura durante el gobierno de Lula da Silva), su compañero es todo un liberal. Mientras que el primero adora dormir, el otro admite que le parece un infierno el momento en el que apaga la luz y se acuesta. Mientras que uno es zen, al otro lo define la angustia.
En el escenario se notan más distinciones que no hacen otra cosa que enriquecer la performance: la voz rasposa de Gilberto se complementa perfectamente con el canto dulce de Caetano, y la exuberante guitarra del primero se acompaña muy bien con los sutiles acordes de su amigo. Los ritmos que eligen para sus interpretaciones individuales también marcan un contrapunto que tiene a su público yendo de una emoción a otra. Así ocurrió cuando, al final del concierto, Veloso cogió su guitarra para interpretar  “La flor de la canela” coreada por todo el auditorio. Luego le tocó a Gil hacer que todos lo acompañen mientras cantaba la emblemática “Three Little Birds” de Bob Marley.
Al día siguiente, ambos subieron a un avión y se dirigieron a Los Ángeles. Ahí, en el Microsoft Theater, ofrecieron un recital que marcó el punto de partida de su tour estadounidense. ¿Y cómo es llevar  a cabo una gira como esta, ahora que ambos tienen 73 años? Ellos han afirmado que es muy distinto a realizar una a los 30, y un hecho en especial les da la razón: antes de reanudar su gira, a inicios de marzo, Gil (irónicamente, el más calmado de los dos) pasó más de diez días internado debido a un cuadro de hipertensión arterial. Pero ese fue solo un pequeño episodio sin mayores peligros. Todo lo demás se lo toman con mucha serenidad y con el mismo humor con el que le dan un solo consejo a los jóvenes: ¡envejezcan!


 
7/4/2016



 


viernes, 20 de mayo de 2016

2016 - ROMA - Dois Amigos, Um Século de Música


Auditorium Parco della Musica, Roma.

Caetano Veloso e Gilberto Gil, un secolo di musica all’Auditorium 

Da Giovanni Berti
15 marzo 2016





Venerdì 6 maggio, con inizio alle ore 21, la Sala Santa Cecilia dell’Auditorium Parco della Musica ospiterà il concerto di Caetano Veloso e Gilberto Gil. Due chitarre, due voci inconfondibili, nessuna band ad accompagnarli e una lunga storia da raccontare: i due straordinari musicisti brasiliani celebreranno anche sul prestigioso palco romano (unica data italiana del 2016) cinquant’anni d’amicizia e di carriera artistica.

Un incontro casuale a Salvador de Bahia negli Anni Sessanta, poi tante gioie e parecchi momenti difficili da condividere – la musica a far da denominatore comune, la stima reciproca che cresce, l’amicizia che si rafforza.

Nel 1968 – insieme a Tom Zé, Os Mutantes e Gal Costa – Gilberto Gil e Caetano Veloso pubblicano “Tropicalia: Ou Panis et Circensis“, che non solo è una magnifica alchimia di influenze musicali differenti (bossa nova, rock, folk, ritmi africani, musica sperimentale e fado), ma è anche il manifesto del tropicalismo, il movimento che in quel periodo oscuro della storia brasiliana stava per regalare a tutte le arti un nuovo afflato di libertà e di poesia.

Ma, si sa, la dittatura militare queste cose non le gradisce affatto, così i nostri due eroi – insieme a tanti altri – prima finiscono in galera per attività antigovernativa e poi sono costretti all’esilio londinese. Tornati in patria all’inizio degli Anni Settanta, seguono percorsi musicali differenti ma il loro sodalizio (umano, artistico e politico, i tre aspetti inevitabilmente si sovrappongono) è sancito per sempre.
 

Negli Anni Novanta i due cantautori si ritrovano ancora, sono di nuovo insieme nelle tracce di un disco e sopra un palco. “Tropicalia 2” (l’album e il tour che ne scaturisce) è l’occasione giusta per fare il punto della situazione, per dipingere il ritratto del loro paese a quasi dieci anni dalla fine della dittatura militare. Ingiustizia sociale, povertà diffusa, distribuzione iniqua della ricchezza e una nuova speranza che coincide con il rilancio del tropicalismo.

E ora, nell’Anno del Signore 2016, quando entrambi stanno per compiere 74 anni, eccoli ancora a ingaggiare discussioni infinite sulla scaletta da proporre al pubblico, eccoli di nuovo a incrociare le chitarre e regalar magie: sono due amici e si portano appresso un secolo di musica straordinaria. E la dittatura militare è morta da trent’anni… 

Giovanni Berti 
© riproduzione riservata - proprietà EdiWebRoma





 
 
 


Sala Santa Cecilia


 





 

 
 

 












Tony Renis
  
Stefano Bollani


























































 



Willem Dafoe
 





7/5/2016 - Fontana de Trevi

7/5/2016 - Coliseo

7/5/2016 - Piazza Spagna


Caetano e Gil Dois Amigos, Um Século de Música a Roma

Giuseppe Vigna

Iniziamo da un brano. È Nine Out Of Ten di Caetano Veloso, arriva quasi a metà dello show. Caetano lo incinse in Transa, il secondo dei due album realizzati nell’esilio londinese, pubblicato nel 1972. La canzone è tra le prime, (la prima?), in cui si parla del reggae, la nuova musica appena sbarcata dalla Giamaica a Londra (Caetano canta “walk down Portobello Road to the sound of reggae”). E’ cantata in inglese e in portoghese del Brasile, anticipando quel cosmopolitismo culturale divenuto distintivo del musicista di Santo Amaro, e il testo è una delle più riuscite ispirazioni/riflessioni di Caetano sull’immaginario pop. Nine Out Of Ten, “nove su dieci”, viene da un famoso spot pubblicitario televisivo, popolare in quegli anni in Inghilterra come in Italia, in cui si asseriva che nove stelle del cinema su dieci usavano una certa saponetta. In Nine Out Of Ten Caetano invece canta che nove stelle del cinema su dieci lo fanno piangere. Un brano emblematico nell’illustrare il processo creativo di Caetano, “mi pare che l’abbia scelta Gil”, dice Caetano a proposito della genesi del repertorio del loro concerto, e una scelta così naturale di Gil offre il destro per stimolare una riflessione profonda, articolata.







Il nuovo incontro di Caetano e Gil su un palcoscenico è nato per caso, grazie a un’intuizione felicissima di Ettore Caretta, agente e manager dei due, che, accortosi della ricorrenza dei cinquanta anni di carriera per i due bahiani nel 2015, ha proposto loro di fare un tour. All’inizio Caetano era restio, lo ha convinto Gil e dal luglio 2015 i due stanno girando con questo concerto straordinario, prima l’Europa, poi il Brasile, l’America Latina e gli Usa, il Brasile ancora (concerto gratuito a Bahia!!) e di nuovo l’Europa. L’ultima data venerdì scorso a Roma.

Il repertorio dello show, deciso insieme da Caetano, Gil e dalla moglie di Gil, Flora, evita ogni celebrazione, parte dai primi anni Settanta, dal ritorno di Caetano e Gil a Bahia dopo l’esilio londinese, il brano d’apertura è Back In Bahia, e poi proprio come un film il concerto scorre tra numerosi flashback, i primi successi, i brani più famosi, i brani preferiti, alternando composizioni di entrambi insieme a qualche omaggio, inevitabile, come quello a João Gilberto nella ripresa di É luxo só (e in cui le due voci in maniera totalmente diversa e complementare evocano il canto di João), e due canzoni non brasiliane Come Prima in italiano e Tres Palabras in spagnolo. Ogni brano nel suo svolgersi evoca ricordi e riflessioni ma, nello stesso tempo, le canzoni rimangono canzoni, leggere e avvolgenti (“musica leggera”, detto all’italiana, è un termine che piace moltissimo a Caetano) ed è impossibile partecipare al concerto senza cantare dietro, a bassa voce, dall’inizio alla fine. Sul palco Gil e Caetano riescono a dare il senso di quella che è ed è stata la loro relazione, un’amicizia e un rispetto profondo (ad esempio fu Gil a convincere Caetano perché diventasse musicista e cantante), e al posto del sentimento celebrativo, che tarpa ogni stimolo creativo (nel rock, ad esempio, quale duetto potrebbe essere così autorevole? Forse solo Bob Dylan e Van Morrison, ma con che esiti?), è un concerto che illustra come due superstar possano essere umane e creative, attente a dare solo il meglio, niente di tirato via.

Sampa e Terra di Caetano sono emozionanti, suonano sempre più vissute e mature,




costantemente perfezionate, e così Drão e Não tenho medo da morte che illustrano l’abilità di Gil, tanto nel canto che alla chitarra, mai virtuoso o sopra le righe, ma sempre più incredibilmente bravo. C’è anche un nuovo brano composto a quattro mani, As Camélias do Quilombo do Leblon scritto nel corso del tour, è bellissimo.

I due si alternano al canto e sono sempre insieme sul palco anche quando è di scena l’altro (nel tour di Tropicália 2 invece si assentavano a vicenda); dall’apertura più pacata con le canzoni di Caetano si passa al ritmo con i brani di Gil in crescendo e si arriva al finale con una serie di bis in cui artisti e pubblico sono in completa comunione, tutti ammaliati. Gil conclude cantando Everything is gonna be alright dell’amato Bob Marley, “andrà tutto bene”. E si va via dal concerto felici, sperando che davvero questo sia possibile.







 
GIUSEPPE VIGNA

Giuseppe Vigna, nato a Cosenza, vive e lavora a Trieste. E’ amico della musica e dei musicisti, si occupa in particolare di jazz ed è attivo come organizzatore di concerti e scrittore di cronache musicali. A Firenze ha collaborato con il Musicus Concentus, con il Festival dei Popoli, con il quotidiano La Nazione. Ha pubblicato due libri, uno su Caetano Veloso e una storia illustrata del jazz per ragazzi. E’ autore di programmi radiofonici e collabora con la rivista Musica Jazz. 








 


VIGNA, Giuseppe. Caetano Veloso - La Luna e la Rosa [La vicenda di un protagonista della canzone brasiliana]. Tarab Edizione. Firenze. 1995. Pág. 92.

INDICE 
  • Introduzione             7
  • Capitolo 1                9
  • Capitolo 2               13
  • Capitolo 3               17
  • Capitolo 4               21
  • Capitolo 5               29
  • Capitolo 6               33
  • Capitolo 7               45
  • Capitolo 8               55
  • Capitolo 9               65
  • Capitolo 10             73
  • Discografia             79
  • Filmografia             87
  • Bibliografia             89