jueves, 30 de agosto de 2012

2002 - NOITES DO NORTE - Show


VENEZUELA 
1/6/2002 - CARACAS - Teatro Teresa Carreño

PORTUGAL 
16/6/2002 – PORTO
18-19/6/2002 – LISBOA 
ESPAÑA 
22/6/2002 – LAS PALMAS – Islas Canarias – Auditório Alfredo Krauss
24/6/2002 – GRANADA – Palacio de Congressos – Sala Garcia Lorca
26/6/2002 - BARCELONA - Sala Sinfónica
28-29/6/2002 – MADRID – Conde Duque
BÉLGICA 
1/7/2002 -  BRUXELAS - Teatro Palais des Beaux Arts/Paleis voor de schone kunsten
FRANCIA 
2/7/2002 – PARIS - Teatro Champs Elisées
ITALIA 
6/7/2002 - MILÃO - Teatro Smeraldo 
8/7/2002 - ROMA - Termas de Caracalla
10/7/2002 - CAGLIARI - Anfiteatro Romano
12/7/2002 - NAPOLES - Anfiteatro di Pompei
16/7/2002 - FIRENZE - Piazzale Michelangelo
18/7/2002 - PALERMO - Teatro di Verdura

22/7/2002 - NAPOLES - Arena Flegrea di Napoli
SUIZA
20/7/2002 - MONTREUX - Stravinski Auditorium
MEXICO 
18-19/10/2002 - MEXICO - Teatro Metropolitan


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VENEZUELA - Caracas


TAL CUAL, VIERNES 31 DE MAYO DE 2002

ESPECTACULOS


La atávica consistencia de Caetano Veloso

El legendario músico brasileño debuta mañana en Venezuela con su gira Noites do Norte



Jonathan Freitas / Tal Cual



De música, cine y poesía es mucho lo que puede hablar Caetano Veloso. Pero no sucede igual ni con la economía -"no tengo vocación para las matemáticas, y la economía usa las matemáticas para llegar a conclusiones irracionales- ni con el fútbol. Su hijo de cinco años domina el tema mejor que él. "Soy un brasileño común: me gustaría que Romario estuviera en la selección".

Por primera vez en su larga trayectoria musical de 35 años, Caetano Veloso está en Venezuela. Mañana presenta en el Teatro Teresa Carreño su espectáculo correspondiente a la gira mundial Noites do Norte, como se titula su más reciente entrega discográfica, en la que trabajó con su colaborador de años, el cellista Jaques Morelenbaum y con su hijo, Moreno Veloso. "Es un disco que trabaja con percusionistas de la calle de Bahía, gente normal. Me hice acompañar de Morelenbaum, que es un músico de formación erudita y trabaja la música popular". "El show está previsto como es", prosigue, "aunque claro, cuando se llega a un sitio, se reciben estímulo locales que sin duda ofrecen ideas que pueden influir en algún cambio en el repertorio", dice el legendario músico bahiano, pilar fundamental del movimiento Tropicalista que a finales de los años 60 -además de él, Gilberto Gil, María Bethania, Tom Zé y Gal Costa, por mencionar los más célebres- revolucionó la música popular brasileña, al intentar romper la barrera que separaba el "arte elevado" de la cultura popular. (Aunque el Tropicalismo fue un movimiento de modernización que abarcó no sólo la música, sino otros terreno como el cine, la escultura, la pintura y la literatura).

Porque eso es lo que a Veloso le interesa de la (su) música: su condición de entretenimiento popular. "Aunque estudié dos años de filosofía en la universidad, entre 1963 y 1964, no me pasa por la cabeza vincular mi música con alguna línea filosófica", respondió Caetano, que en agosto próximo arribará a los 60 años de edad, a una muy hegeliana pregunta de alguien.


Simón, un ángel

Corre el rumor de que el concierto de Caetano Veloso ofrecerá al público la sorpresa de Simón Díaz en la tarima. La alusión no es gratuita: Simón es el autor de "Tonada de luna llena", tema que el brasileño interpretó en su espléndido álbum Fina Estampa, un intento de acercamiento a "aquellas canciones hispanoamericanas con las que viví mi niñez en Brasil y que fueron éxitos en los años 40, 50 y 60".

"No me atrevo a decir que voy a cantar con Simón Díaz", afirma Veloso y cuenta la historia de cómo conoció la tonada. "Una amiga de Río de Janeiro me la presentó, y de inmediato me enamoré de la canción. Ella me pidió que la grabara y le dije que era imposible, no me atrevía. Es que estaba cantada por un ángel; cuando Simón Díaz es como un milagro. Y la grabé tímidamente. Sería un honor conocerlo. Y espero tener el coraje, el valor suficiente para cantar frente a él".

Aunque destaca álbumes como Transa, Joia, Cinema Transcendental, Estrangeiro y Muito, entre otros, Caetano Veloso -quien se declara liberal en materia política y se sorprende de que en abril Hugo Chávez haya ocupado las primeras planas de los periódicos de Brasil por dos semanas- admite no escuchar sus discos viejos. "Son sólo recuerdos", afirma negado a la nostalgia. "Aquellos que están más próximos en el tiempo están más cerca de mi corazón".

¿Y cabe la esperanza de una nueva colaboración entre Caetano Veloso y Gilberto Gil, luego de aquel extraordinario álbum que editaron juntos en 1994, Tropicalia 2? "Todavía hacemos cosas juntos, pero muy pequeñas", responde. "Pienso que esa colaboración con Gil demostró lo obvio, que es que si trabajamos juntos quizás tendríamos productos populares más satisfactorios".


Últimas Noticias, Sábado 1 de Junio de 2002.

Caetano Veloso se presenta esta noche en el TTC

El intérprete brasilero Caetano Veloso visita por vez primera el país como invitado internacional al “Water Brother Jazz Festival 2002”. Para su primera presentación en Caracas, Veloso ha preparado un repertorio que incluye los temas de su última producción discográfica, “Noches del Norte”. El creador del “Tropicalismo” compartirá escena con la venezolana Biella da Costa.


BAHIANO Caetano por una sola noche
CARLOS MEZA

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ESPAÑA


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 FRANCIA 

2/7/2002 – PARIS - Teatro Champs Elisées



Mikhail Barishnikov foi aplaudir Caetano Veloso


Noites de Caetano. Em pleno fervor de final da Copa do Mundo 2002, realizada na Coréia do Sul e no Japão, que culminou com a conquista do pentacampeonato de futebol, pela Seleção Brasileira, Paris respirava outros ares, menos futebolísticos, mas de qualquer forma musicalmente brasileiros. Caetano Veloso apresentava-se no Theatre des Champs-Elysées e numa das noites, após o espetáculo, ele foi condecorado Cavaleiro das Artes e Letras, outorga concedida ao cantor e compositor baiano por Francis Lepigeon, diretor-administrativo do tradicional teatro parisiense. A cerimônia aconteceu no requintado hotel Plaza Athénée Paris e em seguida foi servido um coquetel aos presentes. O hotel está localizado na Avenue Montaigne, próximo da Avenue des Champs-Elysées e do Arco do Triunfo, dois símbolos da capital da França.
Francis Lepigeon

 
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ITALIA - Milão
 
Caetano Veloso tra cinema e canzoni

A. O.

Una serata di fascino immenso con un maestro della canzone. Caetano Veloso è artista totale, maestro di poesia, sperimentatore soffice in grado di catturare la scena con poche parole e pochissime note. Grande e umile quanto basta per mettersi al servizio di una storia, come ha fatto per il film «Parla con lei» di Pedro Almodovar: quando, nel corso di una festa, appare a sorpresa cantando «Cuccurucu Paloma», il film compie uno scatto in avanti e in alto. Eppure Veloso non fa nulla di più di quello che fa da 35 anni: cantare. Ma come canta...
Veloso torna sull'onda di una rinnovata creatività. Alla soglia dei 60 anni (li compie il 7 agosto), con un figlio (Moreno) che ha iniziato una promettente carriera (di musicista, che altro?), questo brasiliano coltissimo ha ripreso a fare dischi intensi come «Fina Estampa» e «Noites Do Norte»; ha riscoperto la passione per il cinema (da giovane era stato critico cinematografico) testimoniata da un album dedicato a Fellini («Federico e Giulietta») e da una canzone intitolata semplicemente «Michelangelo Antonioni».
La sua storia musicale parte nel cuore degli anni 60 e da quel movimento tropicalista al quale Veloso contribuisce con Gilberto Gil, Tom Zé, Gal Costa e con sua sorella Maria Bethania. Nel movimento Veloso rappresenta l'ala più intellettuale, multidisciplinare e anche riservata: un brasiliano figlio del mondo (ha vissuto a Londra e New York) che il mondo ha adottato perché la sua è poesia senza confini.

Caetano Veloso, sabato 6, teatro Smeraldo. Ore 21, ingr. 42.50-34.50-27.50 euro. Piazza XXV aprile 10, tel. 02.29.00.67.67.



ITALIA - Roma


Il celebre artista brasiliano ritorna alle sue passioni di sempre: la riscoperta delle "tracce d'Africa" dentro il corpo magmatico della musica brasiliana con il suo ultimo lavoro Noites do Norte, ispirato alle poesie di Joaquim Nabuco composte per l'abolizione della schiavitù in Brasile.


2002

CARACALLA FESTIVAL 2002
Organizado por la Accademia Nazionale di Santa Cecilia

Show “Noites do Norte”
TERMAS DE CARACALLA - Roma
8 de julio de 2002




















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Il Manifesto, 10 luglio 2002.



Caetano Veloso sexy tropicale


Alle Terme di Caracalla il concerto entusiasmante del cantautore brasiliano. Pezzi nuovi e vecchi e il tradizionale Cucurrucucu Paloma, rilanciato dall'ultimo film di Almodovar "parla con lei".

di Alberto Piccinini

Caetano e i suoi. Un violoncellista, Jacques Morelembaum, suo abituale collaboratore negli ultimi anni. Un gruppo di percussioni di Bahia direttamente dal Carnevale, «raccomandati» da Carlinhos Brown. Un giovane chitarrista piuttosto rock, Davi Moraes. La sezione ritmica. E lui.


A sessant'anni, tutto vestito di nero, il cantante più bello del pianeta affronta l'ennesima tournèe che segue l'uscita di un nuovo cd, Noites de Norte, e fatica a lasciare a casa anche soltanto un pezzetto della sua lunghissima carriera. Nelle chitarre elettriche, nelle inflessioni di pezzi come Rock'n'Raul e nel rap no global di Haiti puoi risentire ancora l'eredità dell'estremismo estetico che produsse il suono acido del tropicalismo, e costrinse l'hippy Caetano all'esilio a Londra in pieno regime militare. Poi, nella bossa sottovoce di Coração vagabundo - la canzone che spezzò il suo esilio durante una memorabile esibizione a Rede Globo - l'estremismo opposto. Anche quello del cliché. Il Brasile del calcio e della fantasia. E della dolcezza, delle canzoni che sanno come strapparti le lacrime.

Proprio per quest'ultimo motivo, la star di queste serate italiane di Veloso non puo' essere che Cucurrucucu Paloma. L'hit messicana degli anni Trenta sta nel repertorio delle orchestre di tutto il mondo, ed è il momento magico dell'ultimo film di Pedro Almodovar. Tutti la aspettano, e Caetano - che ce l'ha fatta riscoprire in una registrazione dal vivo qualche anno fa - non si risparmia. La storia dell'uomo che morì d'amore (e la sua anima si trasformò in una farfalla... a proposito di Almodovar, strana canzone da suonare in una festa), consente al musicista brasiliano di evocare l'anima di uno dei suoi idoli di gioventù, Chet Baker, che quando cantava sapeva come fermare il tempo.

Perché di questo si tratta. Fermare il tempo. Quando hai alle spalle un repertorio come quello di Caetano Veloso, anche soltanto il piacere di ritrovare intatte certe canzoni, certe inflessioni, certe parole soltanto, vale tutto il prezzo del biglietto. Nella scaletta, a Cucurrucucu Paloma, segue un pezzo nuovo che si intitola Rock'n'Raul. E' dedicato a Raul Seixas, una leggendaria figura di rockabilly brasiliano che suonava come Elvis e Carl Perkins, morto una decina d'anni per qualche problema di alcool. Tutt'altro che samba e saudade, come si vede. E' un pezzo imperfetto, rockeggiante, difficile da digerire. Ma rappresenta perfettamente l'ansia di Caetano Veloso di non uscire mai dalla scena, di non essere mai un monumento a se stesso. E' il tempo che deve rimettersi in movimento. Proprio quando in tutto il mondo la musica brasiliana degli anni sessanta e settanta è sempre più una bellissima, svenevole e velenosa compagna di tanti musicisti, d.j., cantanti di gran moda, Veloso non vuole abbandonare quel pezzetto della sua gioventù ribelle, che scandalizzò il Brasile negli anni sessanta (come il Dylan elettrico a Newport, si disse poi). E invita tutti a fare altrettanto.

Non sempre un musicista riesce a ritrovare il tocco felice dei suoi inizi, soprattutto quando il tempo passa. Questione di ispirazione, di collaboratori (in questo momento gli sta dando una mano persino suo figlio Moreno, musicista e brasiliano modernista come lui), di momenti. Ma bisogna provarci, almeno. Quindici anni Veloso fa registrò a New York un disco bellissimo, prodotto da Arto Lindsay, brasiliano e new wave come lui, ricordando i Tristi tropici di Levi Strauss e l'inganno dell'identità primitiva, del tempo fermo, che grava sul Sudamerica. Quel disco, dal suono minimale ed elegante, resta forse ancora il suo migliore dell'ultimo periodo. E il più attuale, ancora, soltanto se pensiamo a quante banalità si sono dette durante questi mondiali sul calcio brasiliano bailado e bla bla. Questi non sono piu gli anni settanta, per nessuno (neanche per i pentacampeao con quattro-cinque difensori e sponsor Nike). Ma la maglia di Ronaldo che finisce sulle spalle di Caetano, comunque, ci sta benissimo. Perché una cosa è certo: puoi cercare di fermare il tempo, poi alzarti e tentare rimetterlo in movimento. Ma il Carnevale, quando c'è, va festeggiato fino in fondo.

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12 luglio 2002.



Caetano, un sogno brasiliano

Il cantautore di Bahia tra rock, bossanova e romantiche seduzioni.


Claudia Di Meo


Chi lo ha sentito cantare dal vivo non è più riuscito a toglierselo, dagli occhi, dal cuore. Perché Caetano Veloso è un cantautore eccellente, un musicista geniale, raffinato. Una voce intensa e dolcissima, la sua, come una carezza di velluto che sfiora la pelle, un pensiero, una romantica seduzione. Figlio legittimo della Bossanova è stato ed è un artista fondamentale per la crescita della musica brasiliana nel mondo. Ha plasmato la bossanova, modellandola come si fa con l'argilla. Ha dato a questa musica, intrisa di tristezza e di saudate i contorni del jazz e i ritmi del rock. Ha sperimentato e creato, sminuzzato, vivisezionato le sue radici fondendole con quelle di altri paesi.

Il cantautore di “Noites do Norte” ha fatto per la bossa quello che Bob Dylan ha fatto per il rock. È per questo che con Veloso è facile sentirsi sempre dei viaggiatori. Se sul palco c'è lui basta chiudere gli occhi per andare lontano e, ogni volta in un posto diverso. In barca a vela lungo le coste dell'Havana, sulle spiagge di Copacabana, a casa di Jorge Amado, sopra un aereo diretto a Memphys alla ricerca del rock 'n'roll, tra le pieghe del cuore di "Eleonor Rigby", giù dentro la metropolitana di Londra, nel porto di Liverpool, fino ad Abbey Road. Uno sperimentatore, mai sazio alla ricerca di nuovi spunti, di nuova musica.

Dicono che in Brasile frequenti i circoli dei giovani con suo figlio Moreno - anche lui musicista - dove suonano l'elettronica e perfino la tecno, lui che è un sessantenne. Lui, che ha vissuto esiliato per il mondo durante gli anni della dittatura brasiliana, perché la sua musica, le sue parole erano considerate sovversive. Lui, che con letterati, filosofi e poeti diede vita al movimento del Tropicalismo. Lui, costretto ad abbandonare la sua terra insieme a Chico Buarque, Gilberto Gil e molti altri, perché considerato un rivoluzionario, e per un brasiliano l'esilio è peggio della morte.

Per questo ha viaggiato moltissimo con un nodo di saudate in fondo al cuore, ha vissuto in Inghilterra e poi in Italia, dove è rimasto  folgorato dal cinema di Fellini e di Antonioni. Tanto folgorato che recentemente ha dedicato un intero disco al maestro del cinema italiano e alla sua Giulietta Masina. Difficile non rimanere affascinati quando canta Caetano, quando infonde nel cuore un dolce profumo di mare, ed è vero quando dicono che la sua voce può cantare di tutto. Ne sono una dimostrazione canzoni come "Cucurrucù Paloma", classico della canzone messicana, o "Luna rossa" cantata in italiano, con un fascinoso accento portoghese. Canzoni che sanno di magico, come "Angelitos Negros" o "Menino do Rio", "Cajuina" o "Lua de São Jorge".

In questi giorni l'artista brasiliano è in tourneè in Italia. Il suo debutto dal Teatro Smeraldo di Milano, il 6 luglio scorso, ha fatto registrare il tutto esaurito. Due giorni dopo l'8 di luglio a Roma, alle terme di Caracalla, c'era ad attenderlo una folla in delirio. Anche in quell'occasione il concerto era sold out. Ovunque vada il cantatore di Santo Amaro è acclamato dal pubblico. Certi artisti si portano addosso una strana magia, una strana alchimia, Caetano è uno di questi: «Io non ho scelto la musica, la musica mi ha scelto», ama dire a chiunque gli chieda perché abbia deciso di intraprendere questa vita. Poi allargando le braccia sorride, concludendo: «Perché la musica? Perché sono brasiliano».


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Registro del Concierto exhibido por la cadena Raitre el 6 de setiembre de 2002.

1. TWO NAIRA FIFTY KOBO (Caetano Veloso) 4:27
2. 13 DE MAIO (Caetano Veloso) 4:10
3. HAITI (Gilberto Gil/Caetano Veloso) 4:53
4. CUCURRUCUCU PALOMA (Tomás Mendez) 3:45
5. DESDE QUE O SAMBA É SAMBA (Caetano Veloso) 4:11
6. ANGELITOS NEGROS (Manuel Álvarez Maciste/Andrés Eloy Blanco) 2:29
7. O LEÃOZINHO (Caetano Veloso) 3:28
8. CORAÇÃO VAGABUNDO (Caetano Veloso) 2:18
9. MICHELANGELO ANTONIONI (Caetano Veloso) 3:23
10. ZERA A REZA (Caetano Veloso) 5:13
11. DOM DE ILUDIR (Caetano Veloso) Cita: TAPINHA (Naldinho) 4:24
12. CAMINHOS CRUZADOS (Antonio Carlos Jobim/Newton Mendonça) 5:06
13. LÍNGUA (Caetano Veloso) 3:20
14. GENTE (Caetano Veloso) 3:39
15. TROPICÁLIA (Caetano Veloso) 3:46


ITALIA - Firenze

FIRENZE ESTATE 2002

Il 16 luglio Piazzale Michelangelo ospita uno dei più grandi interpreti della musica sudamericana, Caetano Veloso.





LA REPUBLICCA

16 luglio 2002
Notte elettrica con Caetano
FULVIO PALOSCIA

Se la grandezza di un artista si misura anche dalla voglia di rimettersi in gioco, dal desiderio di non sedersi sugli allori, allora Caetano Veloso è qualcosa di più che uno dei giganti riconosciuti della canzone non solo brasiliana, dell' innovatore per eccellenza, del rivoluzionario «sentimentale». Perché il tour che approda stasera a Firenze, al piazzale Michelangelo, alle 21.30, organizzato dal Musicus Concentus (in caso di pioggia il concerto si terrà al Palasport, info 055287347, ancora in vendita biglietti da 30 e 35 euro) sarà qualcosa di inaspettato, provocatorio persino, di quella provocazione arguta, intelligente, sensuale e acuta a cui Caetano ha abituato il suo pubblico da sempre. Proprio per questo, nelle tappe precedenti del tour in Italia sono stati gli aficionados a godersi di più questo Veloso pimpantissimo e scoppiettante, mentre i fan della nuova ora, quelli conquistati dalla toccante apparizione in Parla con lei di Almodovar, rischiano di rimanere spiazzati: ai grandi successi, al lato più vellutato e soave della sua storia, Veloso dedica «solo» la porzione centrale del concerto (acustica, naturalmente: è c' è spazio anche per la esacerbante Paloma «almodovariana»). Per il resto, questo affascinante signore di Salvador de Bahia che non dimostra assolutamente i 60 anni registrati all' anagrafe (li compie il 7 agosto), si diverte a fare l' elettrico: a tratti, imbraccia persino una chitarra hi-tech e dialoga con l' altro chitarrista della band, come sempre diretta dall' inseparabile Jacques Morelenbaum, indispensabile direttore musicale e violoncellista che ha prestato la sua sapienza ai musicisti più diversi, da Sting a Sakamoto. E poi, oltre alla batteria, ben quattro percussionisti: quindi ritmo, ritmo, ritmo, che si spinge fino al funky, che sfiora con gusto e ironia anche il rap. Dunque, i neofiti sbalordiranno, i fan di vecchia data gioiranno anche perché Veloso, nell' ultimo suo album di studio, Noites do norte (uscito nel dicembre 2000 e che parte in quarta con Zera a Reza, in scaletta anche stasera quasi un omaggio a D' Angelo, star della nuova black music di cui Caetano si è dichiarato estimatore) aveva già creato il distacco dalla fulgida classicità delle ultime produzioni discografiche per gettarsi nel fiume in piena dell' essenza tropicalista: in quel disco, autentico viaggio nell' anima nera e nelle contraddizioni di quel Brasile di cui, all' epoca dell' uscita del cd, si festeggiava il cinquecentenario della scoperta, Veloso ritorna alla forza creatività dei grandi album che lo hanno imposto anche da noi, come Circulado o Estrangeiro, autentica summa del tropicalismo, che significa combinazione del suono brasiliano con materiali musicali dalle provenienze più diverse. «Mi ha colpito una definizione che Caetano ha dato, recentemente, di sé - commenta il critico musicale Giuseppe Vigna, fiorentino d' adozione, organizzatore del Musicus e autore della più importante biografia critica di Veloso uscita in Italia, La luna e la rosa, pubblicata a suo tempo da Tarab - "sono una celebrità deviante" ha detto, ed è vero perché è entrato ormai a pieno titolo nello show business ma fa ciò che vuole, ha il pieno controllo dei suoi progetti. La sua musica riesce sempre a spiegare il presente: catalizza ciò che ha intorno, e lo fa diventare musica». Tom Jobim e Joao Gilberto, Jorge Benjor, Marcos Valle e Joao Donato: l' empireo della musica brasiliana sfilerà, attraverso la sua voce leggera, sinuosa, stasera sul palco; persino Angelitos Negros, la famosa Angeli Neri di Marino Barreto, resa celebre in Italia da Fausto Leali. Idoli, amici, fratelli che gli sono stati accanto nella sua strepitosa vita di musicista così anticonformista, progressista e illuminato da pagare con l' esilio a Londra il caro prezzo delle idee libere. Una vita che potrebbe essere un film (lui che adora il grande schermo, che è stato regista e anche critico cinematografico per il Diario das Noticias, dove lavorava alle dipendenze di Glauber Rocha, padre del «cinema novo» brasiliano) magari di Michelangelo Antonioni, al quali ha dedicato un' omonima, ermetica canzone.
 

ITALIA - Napoles


 
Lina Sastri e Caetano Veloso insieme a Napoli


22 lug 2002 - Intoneranno insieme la celebre “Luna rossa”, canzone napoletana scritta da De Crescenzo, Lina Sastri, attrice cantante napoletana, e Caetano Veloso, uno dei più celebri cantautori brasiliani.
Il duo si esibirà stasera, lunedì 22 luglio, all’Arena Flegrea di Napoli, dove Veloso terrà il suo spettacolo “Noite do norte ao vivo”, preceduto dall’attrice che presenterà un estratto del suo “Concerto napoletano”. (Fonte: Corriere della Sera)

Sastri: canto con Veloso le melodie dei miei ricordi

MARIA PIA FUSCO



ROMA - «L' incontro con Caetano Veloso è un regalo, un bellissimo regalo della sorte. La musica brasiliana e la musica sudamericana in genere fa parte della mia vita, la amo da sempre, da quando mio padre andava e veniva dal Brasile e portava sempre tanti dischi. Nei miei ricordi c' è una mescolanza di melodie napoletane che assorbivo dai vicoli della mia città con il samba - l' immagine di come lo ballava mio padre non mi ha mai abbandonato - con il fado di Amalia Rodrigues, con i boleri di Gatica, con il tango argentino», dice Lina Sastri. Il suo incontro con Caetano Veloso avverrà nella serata di domani nell' Arena Flegrea. Una serata «Napoli-Bahia», con Veloso protagonista del suo «Noites do Norte ao vivo» e la Sastri interprete di una parte del «Concerto napoletano», che negli ultimi tempi ha portato in giro per il mondo. «è stato proprio quando ho fatto "Concerto napoletano" a Napoli che l' assessore alla cultura ha avuto l' idea di invitarmi a partecipare alla serata con Veloso. Un' idea meravigliosa, mi è sembrato un punto d' arrivo voluto dal destino. Io non sono una cantante tradizionale, quando ho cominciato ad esibirmi in concerto l' ho fatto come un' attrice che interpreta canzoni classiche, spezzandole con parole e con la poesia. Però credo che la musica sudamericana mi abbia influenzato moltissimo anche fisicamente, nel mio modo di muovermi e di interpretare», dice l' attrice e insiste sul «segno del destino», non solo per il padre che vive in Brasile, ma anche perché «quando ho cantato in Sudamerica con molti brani in spagnolo in programma, oltre al calore del successo ho trovato un compagno di vita argentino». L' ammirazione per Caetano Veloso è antica: «Il suo "Fina estampa" ha accompagnato un pezzo importante della mia vita e tuttora è la colonna sonora di tanti miei ricordi». Ma il primo incontro di persona è avvenuto solo di recente. «Ci siamo visti per parlare della serata di lunedì, ed è stata un' emozione, è stato come se mi riconoscessi in lui, nel suo mondo, nella sua cultura, nella sua poesia. Abbiamo parlato da tante cose, adoro la sua gentilezza e la sua semplicità, qualità che solo i grandi si permettono. Canteremo anche insieme, per ora abbiamo pensato a "Luna rossa", ma abbiamo deciso di improvvisare durante la serata», dice la Sastri, che, nata come attrice in cinema e passata al teatro importante grazie a Giuseppe Patroni Griffi, ha esordito negli spettacoli musicali nel '97 con «Cuore mio». Non ama programmare il futuro, ma «quello che amo di più è l' incontro tra musica e poesia, è il mondo in cui mi riconosco».
 

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SUIZA

36th Montreux Jazz Festival
 
 
 
 
 
 
 
 
 
  





Bibliografia 


FRANCHI, Ivo. Caetano Veloso. Editori Riuniti. Roma. 2002. Pág. 124.




Indice


LA STORIA                                                          

Angeli negri                                                          5

Addio mia Santo Amaro                                         8

L'agit-pop dei tropicalisti                                       10

Un poeta in esilio                                                  12

A volte ritornano…                                                14

Bahia chiama Liverpool                                         16

Come eravamo…                                                  17

Musica e corpo                                                     20

Strange Days                                                       23

Ritorno al sud                                                       24


UN AUTORITRATTO                                            29


LA MUSICA: discografia ufficiale                      37


LA MUSICA: APPENDICE                        
Cofanetti, antologie e progetti speciali                  101

Film, video, DVD                                                103

Collaborazioni                                                    106

Siti Internet                                                       113

Bibliografia                                                        114


GLI EREDI                                                        117





Caetano, lo chansonnier di Bahia



Qualche mese fa, era il luglio 2002, Caetano Veloso era a Madrid per una tappa del suo tour Noites Do Norte Ao Vivo. Tra i suoi classici, all'improvviso, intona Angelitos Negros. Che brivido. Una struggente preghiera, una poesia, «un inno sacro del tutto in linea con le riflessioni sul rapporto Brasile-Africa che costituiscono l'asse tematico dello spettacolo». E l'artista brasiliano fa quello che sempre gli riesce: trasforma quel brano in qualcosa di suo, lo carica di omaggi e significati come solo lui può fare. «Così è se vi pare Caetano Emanuel Viana Telles Veloso. Nome di per sé musicale, il suo, rotondo e portatore di armonia», scrive Ivo Franchi, giornalista e critico musicale, nella sua ultima fatica Caetano Veloso (Editori Riuniti, Collana: Legends, World Music, 126 pagg., 9,50 euro, nella foto la copertina). Un libro che ripercorre la vita dell'artista baiano, oggi «splendido sessantenne», «l'artista che ha riportato al centro delle cose la musica brasiliana»; che rilegge la sua discografia ufficiale; che traccia un suo autoritratto fatto di frasi a lui attribuite. E poi curiosità ed eredità, ovvero chi ha raccolto, se c'è, la sua lezione di musica; bibliografia, Internet, progetti, tra allegria tropicalista, rock, bossa nova, sonorità elettriche, pop, radici afro... Eccolo nascere, allora, nel 1942 non lontano da Salvador. Famiglia numerosa, non ricca, ma con una mamma intonatissima. Il piccolo Caetano ha la strada segnata. E poi è colto e curioso. A Rio, dove si è trasferito ragazzino, allarga i suoi orizzonti culturali e musicali, scopre il cinema di Fellini, incontra Gilberto Gil, canta con la sorella Maria Bethânia e, quando nel mondo si affacciano i Beatles, Caetano e i suoi amici capiscono che devono «aprirsi al mondo esterno». Nel '67 il suo primo ellepi. Poi l'esilio perché lui non è gradito al regime brasiliano. Non ha ancora trent'anni e si ritrova a Londra con mille stimoli nuovi. È già un autore controcorrente, «spirito libero, senza dogmi né etichette ideologiche, non dà alcunché per scontato». Sperimenta, scrive, arrangia, provoca, va alla ricerca delle proprie radici... Il successo, l'evoluzione musicale, la consacrazione, il riconoscimento anche in Italia... Sono i capitoli, avvincenti, della carriera e della vita privata del grande cantautore brasiliano. Poi Ivo Franchi analizza discografia di Caetano Veloso, dal suo «manifesto» Caetano Veloso del 1967 all'eleganza e alla perfezione di Qualquer Coisa (1975), dall'eclettismo di Outras Palavras (1981, grande successo commerciale) a Uns, uno degli album preferiti da Veloso (1983), al magnifico Caetano Veloso (1986), al capolavoro Estrangeiro (1989), «dolcissimo e violento, melodico e duro, brasiliano e "noise"». E poi, ancora, Circuladô Vivo («un percorso attraverso la musica brasiliana tra passato e presente»), Tropicália 2 («tra le cose più ricche di immaginazione dell'ultimo trentennio musicale brasiliano, e non solo»), Omaggio a Federico e Giulietta («struggente, ricco di momenti emozionanti»), Fina Estampa («una tra le più seducenti operazioni culturali di Caetano») con il brano che lo ha fatto conoscere a tutti in Italia, quel Cucurrucucù Paloma che Veloso canta in un ruolo cameo nel film dell'amico Pedro Almodóvar Parla con lei... Senza tralasciare le operazioni puramente commerciali, i dischi non riusciti, le cose meno convincenti. Che, pure, ci sono stati. Già e, alla fine, l'eredità del tropicalista baiano. Ma... «Caetano è Caetano. Punto e basta. Niente da dire. Eccentrico e unico. Inimitabile da chiunque, persino da se stesso. La sua originalità assoluta non ammette repliche né ripetizioni», è il giudizio dell'autore sullo chansonnier di Bahia che, comunque, è padre del talentuoso primogenito Moreno e che, comunque, ha dato vita a quel tropicalismo le cui tracce sono seguite oggi soprattutto da Marisa Monte. Eppure Caetano Veloso non sembra curarsi più di tanto di quel che succede attorno. Dialoga con il pubblico, commuove, piace, trasmette idee e sensazioni. E questo è importante. Ma fondamentale è anche un'altra cosa: «Voglio solo essere felice - ha dichiarato nel 2002 - . Se il canto non avesse più questo potere su di me, smetterei. Ma la cosa che mi rende più felice è proprio cantare». (7 gennaio 2003)
 







 
 
 

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